Los servicios de espionaje de Dinamarca han emitido una alerta indicando el riesgo de que Rusia ejecute un ataque de carácter “limitado” contra uno o varios países miembros de la OTAN en los meses venideros. Según el Servicio de Seguridad e Inteligencia de Dinamarca (PET), el objetivo estratégico de Moscú sería desviar los recursos europeos, impidiendo así el apoyo continuo a Ucrania y sembrando la división interna dentro de la Alianza, especialmente si no se logra un acuerdo de respuesta colectiva. Este aviso lanzado desde Copenhague eleva el nivel de amenaza rusa en el continente, en un contexto de múltiples incidentes de confrontación híbrida.
El informe de inteligencia danés especifica que la agresión podría estar dirigida a naciones que comparten frontera con Rusia, incluyendo los tres Estados bálticos (Letonia, Lituania y Estonia), además de Polonia, Finlandia o Noruega. El PET matiza que el riesgo se clasifica como “bajo, pero creciente”, enmarcado en lo que consideran un intento desesperado de Moscú por frenar la asistencia occidental a Kiev, particularmente tras el estancamiento del frente de batalla en la franja oriental ucraniana. El reporte señala que esta situación podría materializarse incluso sin que Rusia haya desarrollado las capacidades militares necesarias para librar una guerra regional completa.
Esta preocupación por la agresión se suma a advertencias previas de altos funcionarios europeos. El pasado viernes, el presidente francés, Emmanuel Macron, manifestó públicamente que la “amenaza híbrida rusa hacia los europeos y Francia” se había intensificado notablemente en las semanas recientes. De manera similar, el primer ministro polaco, Donald Tusk, advirtió que Moscú podría perpetrar “ataques híbridos con drones y misiles” contra Polonia o algún aliado de la Alianza en un plazo de semanas o meses.
La tensión se ha manifestado también en actos concretos de sabotaje. En Polonia, un ministro gubernamental, Krzysztof Gawkowski, declaró que el incendio ocurrido en una estación satelital de Starlink en la provincia de Masovia fue un “acto deliberado de sabotaje”. Dicha instalación es clave ya que transmite tráfico de internet a través de Polonia hacia países como Ucrania, y Gawkowski indicó a TVP Info que las evidencias sugieren que el ataque encaja en lo que él denomina una “nueva doctrina de ataque rusa”.
En el ámbito de la seguridad fronteriza, el riesgo de ataques se ha visto acompañado de otros incidentes. Anteriormente, Alemania había culpado a Rusia por un intento de ataque con dron contra el aeropuerto de Leipzig/Halle. Adicionalmente, la región ha registrado otras violaciones de soberanía, como la incursión de cuatro drones rusos en el espacio aéreo de Moldavia, según reportó su presidente, y la alerta del ministerio de defensa rumano sobre la caída de un dron en su territorio.
En paralelo a estas amenazas geopolíticas, la inestabilidad también ha afectado el terreno polaco. En Jarosław, en el sureste de Polonia, un hombre de nacionalidad ucraniana atacó a clérigos y feligreses en una abadía benedictina del siglo XVII. El fiscal Bozena Harasz-Wołoszzyn informó que el atacante ingresó a la abadía y atacó a asistentes, incluyendo a un sacerdote en el confesionario. El suceso resultó en una víctima mortal y cuatro personas heridas, mientras que dos otras quedaron en estado crítico. Ante el ataque, el primer ministro Donald Tusk declaró que el “asesino sería castigado con toda la gravedad de la ley polaca”.
Ante este creciente panorama de riesgo, la amenaza se ha puesto sobre la mesa en Bruselas, tanto en el cuartel general de la OTAN como en la sede de la Unión Europea. Mientras que los servicios de inteligencia daneses advierten de un riesgo bajo pero creciente, la situación se enmarca en un esfuerzo de Moscú por desestabilizar el apoyo occidental a Ucrania. Los líderes europeos han mostrado distintas reacciones, con el primer ministro polaco Donald Tusk y el presidente Zelenskyy de Ucrania condenando enérgicamente los actos de violencia, mientras que otros líderes han pedido cautela ante la escalada de alarmas.
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