El Gobierno presentó el proyecto de ley de reforma al mercado de capitales (MK4) y financiamiento de la casa propia, una iniciativa diseñada para ampliar las fuentes de financiamiento en Chile. Esta propuesta busca actualizar normas fundamentales del sistema financiero, impactando tanto la adquisición de vivienda como el crecimiento de las empresas.
En términos generales, la reforma pretende intervenir varias etapas del circuito de financiamiento. Estas etapas abarcan desde el ahorro inicial necesario para comprar una primera vivienda, pasando por la disponibilidad de crédito hipotecario, hasta las alternativas para que empresas y proyectos puedan levantar recursos de inversión.
La designación “MK4” se utiliza porque esta reforma se considera la cuarta gran modificación al mercado de capitales impulsada en el país.
En el eje de la vivienda, la iniciativa propone la creación del Fondo Nacional para la Vivienda (FONAVI), el cual estará administrado por BancoEstado. El Estado podría aportar hasta US$2.000 millones a este fondo, contando con un aporte inicial de US$500 millones.
FONAVI adquirirá créditos hipotecarios a través de procedimientos competitivos. El fondo priorizará el financiamiento de primeras viviendas y propiedades cuyo valor no supere los 6.000 UF. El objetivo de esta medida es inyectar liquidez directa al mercado hipotecario y mejorar las condiciones de financiamiento disponibles para los compradores.
Adicionalmente, se contempla un nuevo mecanismo de ahorro denominado Ahorro Voluntario para la Vivienda (AVV). Este esquema requeriría que los ciudadanos acumulen recursos durante un periodo mínimo de 30 meses. Con estos ahorros, se reuniría el 7% del valor de la propiedad, monto que sería complementado por un aporte adicional del 3% por parte del Estado para completar el pie requerido.
En el ámbito corporativo, la reforma busca ampliar las opciones de capitalización para las empresas. Se modificarán las reglas relativas a los bonos empresariales acogidos al artículo 104, eliminando la retención del 4% sobre sus intereses. Esta eliminación busca estimular nuevas emisiones de deuda en el mercado.
Para las pequeñas y medianas empresas (Pymes), el proyecto ajusta el beneficio tributario asociado a la venta de acciones. El requisito para acceder a este beneficio se modifica, pasando de exigir altos niveles de transacciones bursátiles a establecer que, como mínimo, el 15% de la propiedad debe estar en manos de inversionistas no vinculados al controlador.
Además, se creará un segmento específico denominado Junior dentro de la Bolsa de Valores. Este segmento estará orientado a compañías de innovación y proyectos mineros. Operará bajo reglas proporcionales a la etapa de desarrollo de las empresas, ofreciendo beneficios como un crédito tributario equivalente al 35% de la inversión realizada.
En materia de modernización operativa, el MK4 contempla modificar el sistema de registro automático de valores. Esto permitirá la inscripción de acciones y fondos en un único día hábil. Asimismo, se creará un registro especial diseñado para los llamados “mini-bonos”, destinados específicamente a medianas empresas que cuenten con información detallada de riesgo.
En conclusión, el paquete de reformas tiene un enfoque estratégico en posicionar a Chile como un centro financiero regional. Esto se lograría facilitando la llegada de capital extranjero y desarrollando servicios financieros dirigidos a clientes internacionales.
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