Universidad de Chile se prepara para enfrentar a Everton por los octavos de final de la Copa Chile este jueves 24 de septiembre, en un duelo programado para las 20:30 horas en el Sausalito de Viña del Mar. El equipo azul se enfrenta a un desafío significativo, ya que deberá afrontar el partido con un total de siete futbolistas fuera de la convocatoria. Estas ausencias, atribuidas a lesiones y diversos problemas físicos, han constituido un patrón de preocupación constante para el cuerpo técnico dirigido por el argentino Fernando Gago a lo largo de toda la temporada.
El plantel cuenta con la baja confirmada de Agustín Arce, Marcelo Morales y Bianneider Tamayo, tres jugadores que fueron nominados recientemente a la selección nacional. Adicionalmente, la lista de inhabilitados incluye a Lucas Barrera y Elías Rojas, ambos por motivos de lesión. A estas bajas se suma Igor Lichnovsky, quien estará fuera de acción debido a un cuadro de gastroenteritis.
Entre las ausencias, la situación de Octavio Rivero llamó particularmente la atención de la prensa. Esto es notable considerando el reciente regreso del mediocampista uruguayo a las canchas. Rivero había vuelto a competir tras estar fuera por siete meses debido a una lesión, destacando su emotiva actuación al convertir un penal en la victoria del equipo sobre Coquimbo Unido, un triunfo marcado por un marcador de 4-2. A pesar de haber sumado minutos en la goleada ante La Serena, el uruguayo no fue considerado en la delegación oficial que viajó a Viña del Mar para el encuentro de ida.
La decisión sobre Rivero forma parte de una planificación más amplia, según aclaró el CDA. Se indicó que la ausencia no se debió a una recaída en su lesión, sino que forma parte de un plan meticuloso diseñado para asegurar que el jugador llegue a su mejor versión física y futbolística en las etapas venideras. De hecho, esta exclusión se extenderá al partido de vuelta, programado para este domingo 27 de septiembre en el Estadio Nacional.
En cuanto a las noticias positivas, el equipo contará con la presencia de Charles Aránguiz, quien logró superar las dudas generadas en los últimos días por molestias físicas. No obstante, se espera que el partido de vuelta mantenga el mismo número de jugadores ausentes reportado para la jornada de Viña del Mar.
Sobre la gestión de la recuperación de Rivero, Fernando Gago detalló en conferencia de prensa que la decisión fue tomada tras consultar con el cuerpo médico y con el propio futbolista. El entrenador señaló que Octavio había expresado su deseo de entrenar intensamente para asegurar buenas semanas de preparación. Gago declaró que, si bien necesitaba volver a jugar y a convertir goles, aún le faltaba “la parte final para ponerlo al nivel que pretendemos”. La directiva del club confirmó que el futbolista está entrenando de manera normal, aunque con recaudos debido al apretado calendario de competencias. La apuesta del plantel, según los reportes, es contar con Rivero en su máxima capacidad deportiva para afrontar los desafíos que el torneo de Copa Chile presenta.
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