Costa Rica implementará la obligatoriedad del certificado de vacunación contra la fiebre amarilla para sus ciudadanos y residentes que viajen a ocho nuevos países clasificados como zonas de riesgo de transmisión de la enfermedad, entrada en vigor el próximo 1 de octubre.
Los destinos incluidos en esta nueva disposición sanitaria son Bolivia, Ecuador, Paraguay, Trinidad y Tobago, Venezuela, Surinam, Guyana y Guayana Francesa. Los viajeros deberán presentar el Certificado Internacional de Vacunación contra la Fiebre Amarilla para poder ingresar a estas naciones.
La normativa exige que la dosis de la vacuna se administre con una antelación mínima de diez días antes de la fecha del viaje. Quienes no puedan cumplir con este intervalo deberán ajustar sus planes para asegurar tanto la protección necesaria como el documento oficial antes de salir del país.
Jennyffer González, directora de Vigilancia de la Salud, detalló que esta obligación aplica a cualquier persona que se dirija a países o zonas consideradas de riesgo. “A partir del 1 de octubre, costarricenses y residentes que viajen a países o zonas de riesgo de transmisión de fiebre amarilla deberán contar con la vacuna aplicada al menos 10 días antes de su viaje y portar el Certificado Internacional de Vacunación”, indicó la directora.
Según reportes, la fecha de entrada en vigor había sido inicialmente fijada para el 31 de agosto. No obstante, el Ministerio de Salud concedió una prórroga de un mes, decisión tomada tras recibir consultas de viajeros con itinerarios que no les permitían cumplir el lapso mínimo entre la vacunación y la salida del país.
Este cambio no afecta las reglas sanitarias ya establecidas para destinos como Brasil, Colombia, Perú ni para los países africanos que ya son considerados territorios de riesgo.
Los viajeros deben revisar con mucha antelación su estatus de vacunación y tramitar el comprobante. El certificado está disponible en formato digital a través de la Oficina Virtual del Ministerio de Salud, la plataforma EDUS, o la aplicación Pura Vida Móvil del Ministerio de Ciencia, Innovación, Tecnología y Telecomunicaciones.
González recordó que la fiebre amarilla es una enfermedad viral transmitida principalmente por la picadura de mosquitos infectados, y la vacunación se mantiene como una de las medidas preventivas más efectivas disponibles.
La doble función de la prevención sanitaria
Expertos en salud pública explicaron que la medida protege tanto al turista como al territorio nacional. Aunque Costa Rica no registra transmisión activa de la enfermedad, el país sí cuenta con presencia del mosquito Aedes aegypti, capaz de transmitir el virus.
Roberto Salvatierra, investigador de la Universidad Hispanoamericana, explicó a un medio de comunicación que la inmunización cumple una doble función. “Por un lado, protege a la persona que visita una zona donde circula el virus”, puntualizó el especialista. Añadió que la medida también reduce la posibilidad de que un viajero portador del virus introduzca la enfermedad en Costa Rica.
Esta precaución se vuelve crucial debido a la presencia del Aedes aegypti, ya que previene una cadena de transmisión, incluso en ausencia de casos locales confirmados.
La enfermedad se transmite de manera similar al dengue y al zika, mediante la picadura de mosquitos infectados. Los síntomas pueden variar desde fiebre y malestar general hasta cuadros más graves que afectan el hígado y los riñones, llegando a ser potencialmente mortales.
El investigador Salvatierra atribuyó la ampliación del requisito a los brotes registrados en naciones sudamericanas y ciertas áreas de África. La prevención, por lo tanto, se centra en evitar que el virus llegue a un territorio donde el transmisor biológico ya reside.
Finalmente, el Ministerio de Salud recomendó a la población viajar siempre consultando las condiciones sanitarias vigentes establecidas por el país de destino, dada la variabilidad de los riesgos sanitarios internacionales.
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