El Bono Pago Asociado a Diagnóstico (PAD) de Fonasa otorga a sus afiliados y sus cargas acceso a un amplio espectro de 99 prestaciones de salud dentro de centros privados. Este beneficio permite a los pacientes acceder a atenciones de alta complejidad pagando un precio fijo y preestablecido, lo cual suele ser considerablemente menor al valor total de la atención médica requerida. El bono cubre intervenciones significativas, destacando la cirugía bariátrica y el tratamiento quirúrgico destinado a corregir la flacidez abdominal, conocida popularmente como la “guatita de delantal”.
Para acceder a estos procedimientos, los afiliados deben pertenecer a los tramos B, C o D de Fonasa. El paquete de cobertura es integral, ya que el pago del bono incluye la cobertura de días cama, los honorarios de todo el equipo profesional requerido, así como los exámenes de laboratorio e imagenología necesarios, además del instrumental de laparoscopia.
En el ámbito de la cirugía bariátrica, el beneficio cubre dos alternativas de intervención, ambas realizadas por vía laparoscópica. La primera es la manga gástrica, un procedimiento que consiste en reducir el tamaño del estómago mediante la remoción de un porcentaje de su contenido, dejando un “largo estómago tubular”. La segunda opción es el bypass gástrico, el cual implica una “reducción del tamaño del estómago y su posterior unión al intestino mediante instrumental quirúrgico, como el grapado”.
Para optar a la cirugía bariátrica, los pacientes deben cumplir criterios específicos establecidos por la institución relacionados con el Índice de Masa Corporal (IMC) y la morbilidad asociada. Los pacientes deben contar con edades comprendidas entre los 18 y 65 años. Los requisitos de IMC varían según la presencia de morbilidad asociada: se requiere un IMC superior a 40, con o sin morbilidad asociada, o bien, un rango de IMC entre 35 y 40 si existe morbilidad asociada. La cobertura de este beneficio es exhaustiva, e incluye además de los elementos mencionados, insumos y medicamentos específicos.
El soporte de esta atención bariátrica se extiende más allá del procedimiento inicial. Se garantiza una atención integral que abarca hasta 15 días después del egreso del paciente, cubriendo controles postoperatorios y la reparación de posibles lesiones involuntarias. Además, se establece un protocolo de seguimiento crucial que se mantiene durante el primer año posterior a la cirugía. Este protocolo requiere, como mínimo, cuatro consultas médicas, control con nutricionista, kinesiología si fuera necesario, exámenes de imagenología (como ecotomografía abdominal) y exámenes de laboratorio.
En relación con la corrección de la flacidez abdominal, el tratamiento para la “guatita de delantal” se aborda mediante una abdominoplastia. El objetivo de este procedimiento quirúrgico es corregir la flacidez y la apariencia física del abdomen a través de la extirpación de piel y grasa sobrantes. Fonasa cataloga esta prestación como “Abdomen Flácido, tratamiento quirúrgico”.
Este paquete quirúrgico también asegura una cobertura amplia y detallada. El beneficio incluye los honorarios de todo el equipo profesional requerido, los días cama, los exámenes de laboratorio e imagenología, el instrumental quirúrgico, así como los insumos y fármacos necesarios. La atención integral para esta condición se mantiene hasta 15 días posteriores al alta, cubriendo controles, la reparación de posibles lesiones involuntarias y el manejo de complicaciones frecuentes. Adicionalmente, el beneficio contempla la realización de estudios histopatológicos si estos son requeridos por el caso clínico.
En resumen, tanto la cirugía bariátrica como el tratamiento para el abdomen flácido están disponibles para los afiliados de Fonasa de los tramos B, C y D, garantizando así un acceso a procedimientos de alta complejidad mediante un costo fijo y conocido.
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