Según los últimos datos económicos, el crecimiento de las exportaciones chinas se ralentizó hasta apenas un 2,5% en marzo en comparación con el mismo periodo del año anterior.
Este parón se produce tras la escalada del conflicto en Irán, que ha provocado interrupciones en rutas comerciales marítimas fundamentales.
El aumento de los costes logísticos
El cierre del estrecho de Ormuz ha incrementado significativamente el coste de las materias primas. Esta situación ha obligado a muchos fabricantes chinos a absorber mayores gastos, lo que ha mermado los beneficios de las fábricas durante todo el mes.
Los analistas de mercado señalan que la volatilidad en Oriente Medio está afectando directamente a la estabilidad de la cadena de suministro global. El aumento de los costes de transporte y de materiales está pesando ahora con fuerza en el sector manufacturero chino.
Aunque los volúmenes comerciales se mantienen en positivo, el margen de crecimiento ha caído drásticamente respecto a periodos anteriores. Actualmente, las fábricas luchan por mantener su rentabilidad ante el continuo ascenso de los gastos logísticos.