La parroquia Familia de Nazareth, ubicada en el sector de Lagunillas en la comuna de Coronel, registró tres robos en un periodo de apenas dos semanas. El valor de los objetos sustraídos en estos ilícitos supera los 6 millones de pesos.
El botín incluye tres cruces de bronce, las cuales tienen un avalúo individual de un millón de pesos. Asimismo, del recinto desapareció un evangelario, libro litúrgico esencial para misas y ceremonias especiales, valorado en más de dos millones de pesos.
Los delincuentes también sustrajeron una aspiradora industrial y causaron daños materiales en las instalaciones de la iglesia.
La oficina parroquial emitió un comunicado a través de sus redes sociales para informar a los fieles sobre los sucesos. La institución manifestó que los incidentes afectan el ánimo de los creyentes.
"Estos hechos representan no solo una pérdida material, sino también un pesar para todos quienes formamos parte de esta comunidad parroquial", detalló la misiva.
Llamado a la denuncia
La administración de la parroquia instó a la población a colaborar en la identificación de las especies robadas. El pedido se enfoca en la vigilancia de ferias libres, redes sociales y plataformas de venta en internet.
Los encargados solicitaron que cualquier hallazgo de las piezas de bronce o del libro litúrgico sea reportado de inmediato a las autoridades pertinentes.
Aunque Carabineros fue alertado por la difusión de la información en la comunidad católica, no se ha presentado una denuncia formal ante la policía hasta la fecha.
Por otro lado, el arzobispo de Concepción, Sergio Pérez de Arce, se refirió a la situación de seguridad en los templos de la zona. El prelado indicó que la seguridad de capillas y parroquias depende de las propias comunidades y sus párrocos.
"Hacen lo que pueden con los recursos que tienen", señaló el arzobispo en un comunicado oficial.
Pérez de Arce complementó que las comunidades religiosas trabajan de forma similar a cualquier organización vecinal o comunitaria. El jerarca enfatizó que estas agrupaciones buscan la colaboración de las policías y las autoridades locales para proteger sus recintos.