Cerca de mil personas permanecen internadas en hospitales de Chile pese a contar con alta médica, según informó el medio elmostrador.cl. Estos pacientes no ocupan camas por enfermedades activas, sino por la falta de redes de apoyo y condiciones mínundimas de vivienda para su retorno al hogar.
La mayoría de los afectados son adultos mayores que requieren cuidados básicos. La ausencia de estos servicios de asistencia obliga a que los centros de salud asuman funciones que no les corresponden, según el reporte.
Este fenómeno, que afecta a los denominados "pacientes sociosanitarios", genera una saturación en el sistema de salud. Al ocupar camas destinadas a casos agudos, se limita el acceso para personas con necesidades clínicas urgentes.
El desafío de la gestión intersectorial
El problema trasciende el ámbito sanitario y refleja una crisis en la coordinación del Estado. El reporte de elmostrador.cl señala que los sectores de salud, desarrollo social y vivienda no logran articular respuestas integradas.
La situación evidencia que el sistema hospitalario está intentando reemplazar al hogar y a las redes de cuidado. El texto advierte que "cuando una persona permanece en un hospital por abandono o falta de redes, no es solo una falla del sistema de salud: es una señal de debilidad en nuestra capacidad de actuar intersectorialmente".
El envejecimiento acelerado de la población chilena demanda políticas de cuidado robustas y financiadas. La falta de estas políticas deja a los adultos mayores en una situación de vulnerabilidad extrema dentro de las instituciones médicas.
La resolución de este conflicto requiere fortalecer la coordinación entre instituciones públicas y privadas. El objetivo es evitar que el hospital se convierta en el único refugio para quienes carecen de una red social activa.