Tres cisnes de cuello negro han dado positivo por influenza aviar en el Santuario de la Naturaleza Carlos Anwandter, ubicado en la región de Los Ríos, Chile. El hallazgo ha activado una alerta zoosanitaria de emergencia y medidas de cuarentena localizadas.
Eduardo Monreal, director regional del Servicio Agrícola y Ganadero (SAG), confirmó que el número total de casos ha ascendido a tres. La infección inicial se detectó tras el hallado de un ejemplar muerto, el cual fue enviado a un laboratorio para su análisis.
Tras el primer descubrimiento, las autoridades realizaron pruebas adicionales en el mismo sector. Estos análisis posteriores revelaron que el virus se había propagado a otros individuos dentro del santuario.
“Hasta el viernes solo teníamos un caso confirmado, y el domingo el laboratorio confirmó dos casos más a partir de muestras que habían sido tomadas la semana pasada”, señaló Monreal. “Por lo tanto, a la fecha, contamos con tres muestras positivas, todas en la misma zona”.
El SAG se encuentra realizando labores intensivas de vigilancia en las áreas circundantes. Las autoridades han implementado una zona de cuarentena que se extiende un kilómetro alrededor de cada punto con presencia confirmada del virus.
Respuesta de emergencia y seguridad pública
El Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred) ha declarado una alerta preventiva de aviso temprano debido a la emergencia zoosanitaria. Esta medida se alinea con protocolos similares que ya están vigentes en otras partes del país que enfrentan brotes aviares.
El SAG ha hecho un llamado a los dueños de aves domésticas para que mantengan una vigilancia estricta. Las autoridades recomendaron monitorear a las bandadas en busca de signos específicos de enfermedad, tales como movimientos erráticos, dificultad para respirar o incapacidad para volar.
El organismo también advirtió que el virus representa un riesgo potencial para la salud humana. Las personas expuestas a aves infectadas podrían desarrollar síntomas similares a los de un resfriado común o fatiga generalizada.
Las autoridades sanitarias enfatizaron que la población no debe tocar aves que presenten síntomas sospechosos, ya que el contacto con fauna silvestre potencialmente infectada puede derivar en una transmisión zoonótica.
Los tres cisnes confirmados con el virus fueron eutanasizados. Esta acción sigue los protocolos estándar para el manejo de enfermedades aviares altamente infecciosas en la fauna silvestre.