Los legisladores de la Unión Europea y los Estados miembros acordaron este lunes duplicar los aranceles al acero extranjero hasta el 50 %, con el objetivo de proteger el sector industrial del bloque ante la oleada de importaciones chinas a bajo coste.
Según el acuerdo alcanzado al cierre de la jornada, la UE también reducirá en un 47 % el volumen de acero que puede entrar en el bloque sin pagar aranceles. Estas nuevas medidas sustituyen el actual mecanismo de salvaguardia, que aplica un gravamen del 25 % a las importaciones que superan las cuotas establecidas.
El responsable de política comercial de la UE, Maros Sefcovic, afirmó que la salud del sector siderúrgico europeo es vital para la autonomía estratégica del continente. Asimismo, advirtió que el bloque no puede ignorar los niveles de sobrecapacidad global, que ya han alcanzado puntos críticos.
Protección de la fortaleza industrial europea
"El resultado de hoy ayuda a aportar la estabilidad tan necesaria para que nuestros productores prosperen en Europa", declaró Sefcovic.
El nuevo acuerdo reduce las cuotas de importación libres de aranceles a 18,3 millones de toneladas anuales. Esta cifra coincide con el volumen total de acero que la UE importó en 2013, año que el bloque identifica como el momento en que el mercado se desequilibró debido al exceso de producción.
Las autoridades europeas señalan a China como el principal motor de este desequilibrio. Los productores siderúrgicos chinos reciben masivos subsidios estatales y representan actualmente más de la mitad de la producción mundial de acero.
Los aranceles actualizados se aplicarán a todos los productos importados, a excepción de aquellos procedentes de los miembros del Espacio Económico Europeo: Islandia, Liechtenstein y Noruega.
El acuerdo tiene carácter provisional y requiere la aprobación formal del Consejo Europeo y del Parlamento Europeo antes de su adopción oficial.