Pierre Romagnoli, decano de la Facultad de Ciencias Exactas de la UNAB, manifestó su condena ante la reciente agresión sufrida por la ministra de Ciencia y Tecnología, Ximena Lincolao, en la Universidad Austral de Chile (UACh).
En una crítica formal, Romagnoli aplicó los principios de la física newtoniana para analizar el estado actual de la convivencia social y los recientes hechos de violencia en el ámbito universitario.
Las leyes de la intolerancia
Romagnoli comenzó abordando la ley de la inercia para describir el comportamiento de la comunidad académica. Argumentó que una comunidad que se deja llevar por la intolerancia tiende a permanecer en ese estado de forma indefinida.
Para romper este ciclo, afirmó, es necesaria una voluntad consciente y colectiva hacia el diálogo.
El decano analizó luego la relación entre impacto y proporción, describiendo la violencia como una fuerza que acelera la degradación del entorno académico y social.
"Sin el contrapeso del respeto, el espacio para el pensamiento crítico simplemente desaparece", señaló Romagnoli.
Asimismo, aplicó el principio de acción y reacción para abordar las consecuencias del ataque a la ministra. Romagnoli señaló que un acto de agresión desencadena inevitablemente una reacción institucional y social.
Advirtió que quienes vulneren la integridad de otros en un entorno universitario deben comprender que la respuesta social resultante será proporcional al acto cometido.
Romagnoli concluyó su declaración subrayando el riesgo existencial que la violencia representa para la educación superior. Citando a Jorge Millas, sostuvo que la violencia constituye un fracaso fundamental de la misión universitaria.
"Un entorno universitario donde se impone la fuerza es solo un edificio ocupado, ya no una academia", escribió Romagnoli.