La Unión Europea acordó sancionar formalmente a Xenia Fedorova, exdirectora del medio de comunicación ruso RT France, el pasado 24 de septiembre de 2026. Esta medida sancionatoria se fundamenta en su continua difusión de narrativas abiertamente favorables a Rusia y su apoyo sostenido a lo que la Unión Europea califica de guerra híbrida orquestada desde Moscú contra el continente europeo.
Según registros, Fedorova estuvo al frente de RT France desde el año 2017 hasta el momento en que la propia plataforma fue forzada a cerrar debido a las sanciones impuestas por la UE. A pesar del cierre institucional, las autoridades europeas señalaron que Fedorova continuó activamente con la diseminación de información a través de diversos medios franceses. Específicamente, se mencionaron plataformas como CNews, Europe 1 y Le JDNews.
Un comunicado oficial de la UE detalló que, desde su actividad en Francia, Fedorova ha mantenido una trayectoria de difusión de narrativas sistemáticamente alineadas con aquellas promocionadas por las autoridades rusas. Entre las afirmaciones específicas señaladas por la Unión Europea, Fedorova habría presentado el apoyo europeo a Ucrania como un mero intento de prolongar el conflicto bélico. Además, habría representado a la Federación Rusa como una potencia que buscaría la paz en el contexto de una Europa percibida como excesivamente confrontacional.
Las acusaciones se extendieron a la duda sobre la deportación de niños ucranianos y a la caracterización de las políticas de la OTAN y de Europa como amenazas directas a la seguridad del continente. Las autoridades francesas complementaron esta información al declarar que su conducta socavaba los intereses fundamentales del Estado francés. Esta situación llevó a que se emitiera una orden de deportación contra Fedorova en julio, calificando su presencia continua en territorio francés como una amenaza «particularmente grave e inmediata al orden público».
Las consecuencias directas de las sanciones impuestas significan la congelación inmediata de todos los activos de Fedorova ubicados en Europa. Adicionalmente, se prohíbe explícitamente a ciudadanos y empresas de la UE realizar cualquier tipo de transacción financiera o poner a disposición recursos económicos con ella.
El Ministro de Asuntos Exteriores francés, Jean-Noel Barrot, adoptó la medida en redes sociales, emitiendo una declaración firme. Barrot afirmó: «Nuestra determinación es total: aquellos que piensan que pueden llevar a cabo movimientos hostiles contra nuestra democracia con impunidad se enfrentarán a consecuencias». Esta declaración subraya la postura de la Francia ante las injerencias externas.
En un contexto más amplio, la Manipulación de Información y la Interferencia de Origen Extranjero (FIMI) se han convertido en una preocupación creciente para los responsables políticos de la UE, especialmente ante la escalada de la guerra híbrida rusa. Hasta la fecha, la Unión Europea ya ha sancionado a 101 actores por estos esfuerzos de manipulación. Para reforzar su defensa, el bloque ha establecido una colaboración con Ucrania destinada a analizar los intentos rusos por distorsionar el espacio informativo.
Además, se ha creado un Equipo Rápido de Respuesta Híbrida, diseñado para asistir a terceros países en la contención de la desinformación, equipo que fue desplegado más recientemente en Armenia. Paralelamente, se está implementando un Centro de Resiliencia Democrática con el objetivo de proteger el tejido democrático dentro de la propia UE. La preocupación por estos mecanismos de manipulación alcanza niveles altos, particularmente en vista de 2027, año en el que varias naciones miembro, incluyendo Francia, España, Italia, Polonia y Grecia, tienen programadas elecciones importantes.
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