Al menos cinco personas murieron este sábado en una nueva jornada de ataques con drones entre Rusia y Ucrania, un enfrentamiento que también resultó en daños significativos a la infraestructura y cortes generalizados del suministro eléctrico.
En territorio ruso, las autoridades de la región de Krasnodar notificaron el fallecimiento de tres civiles y el registro de dos heridos. Estos incidentes ocurrieron tras el impacto de fragmentos de drones en el distrito Séverski. El ataque en esta zona dañó cables de alta tensión, dejando a aproximadamente 26.000 personas sin servicio eléctrico.
Desde el lado ruso, el Ministerio de Defensa aseguró que sus sistemas antiaéreos lograron derribar un total de 645 drones ucranianos a lo largo de la jornada. Estos incidentes se reportaron en unas 13 regiones de la parte europea del país, incluyendo la península de Crimea, anexada por Moscú.
En paralelo, la Fuerza Aérea de Ucrania informó que Rusia lanzó una ofensiva utilizando 173 drones contra territorio ucraniano. De la flota total de aparatos lanzados, más de 50 eran identificados como drones de motor a reacción.
La situación en el sur de Ucrania fue particularmente trágica en Zaporiyia, donde dos mujeres perdieron la vida. El jefe de la administración regional, Mijailo Semikin, confirmó los decesos, señalando que ambas fallecieron sepultadas bajo los escombros de un edificio tras un ataque ruso. Semikin declaró: “Hoy, en Zaporiyia, hemos perdido a dos mujeres: Liudmila y Vasilina. Murieron sepultadas bajo los escombros de un edificio tras un ataque ruso”.
Respecto a las defensas ucranianas, hasta las 7:30 horas de este sábado, se reportó haber neutralizado o derribado 134 de los 173 drones rusos. Además, se registraron impactos en 19 puntos distintos y la caída de restos de aparatos interceptados en otros ocho lugares. La Fuerza Aérea ucraniana advirtió que la ofensiva continuaba y que aún permanecían drones rusos en su espacio aéreo.
En cuanto a los ataques cruzados, el Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Ucrania afirmó que sus fuerzas atacaron la refinería de Ilski, también ubicada en Krasnodar, durante la noche. Kiev sostuvo que el impacto provocó un incendio dentro del recinto de la planta, cuya capacidad de refinación alcanza unos 6,6 millones de toneladas de petróleo anualmente. Las autoridades ucranianas señalaron que esta refinería procesa hidrocarburos esenciales para el abastecimiento de las Fuerzas Armadas rusas.
Además, en la vecina región rusa de Rostov, las autoridades informaron que aproximadamente treinta drones atacaron distintas instalaciones durante la noche. Los daños afectaron sectores industriales, viviendas, una escuela y una casa de cultura. En esa zona, cinco personas resultaron heridas. Uno de los objetivos alcanzados fue una planta mecánico-óptica del distrito de Azov, instalación clave que suministra equipos al ejército ruso.
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