Chile enfrenta una crisis de salud digestiva con un 28% de su población padeciendo el Síndrome de Intestino Irritable (SII), según informó el medio elmostrador.cl. Esta cifra duplica el promedio mundial, donde la incidencia en adultos oscila entre el 10% y el 15%.
La condición afecta con mayor fuerza a las mujeres, con una prevalencia del 25% frente al 20% en hombres. El grupo más vulnerable se concentra entre las personas de 30 y 40 años.
El dolor en la parte baja del abdomen es el síntoma principal, presentándose al menos una vez por semana durante los últimos tres meses. Otros indicadores incluyen inflamación, exceso de gases y alteraciones en el tránsito intestinal, como estreñimiento o diarrea.
El uso de probióticos en el tratamiento
La detección temprana es fundamental para evitar el deterioro de la calidad de vida. La doctora Daniela De La Fuente, médica y senior manager medical affairs de Laboratorio Chile, señaló que el SII no posee una causa única.
El uso de probióticos con cepas específicas aparece como una herramienta eficaz para mitigar las molestias. "Hoy existen probióticos con cepas específicas eficaces para el alivio de las molestias como hinchazón y dolor abdominal, constipación o diarrea. Estas soluciones ayudan a mejorar los síntomas y a equilibrar la microbiota intestinal", explicó De La Fuente al medio.
Estos tratamientos actúan fortaleciendo la barrera intestinal y reduciendo la hipersensibilidad visceral. Además, ayudan a regular el tránsito al disminuir la fermentación excesiva de los alimentos.
Para complementar el tratamiento médico, los especialistas recomiendan adoptar hábitos de vida saludables. Entre las medidas clave destaca una alimentación consciente, masticando bien y evitando porciones excesivas.
También es necesario identificar y reducir el consumo de disparadores como lácteos, cafeína, legumbres flatulentas y alimentos ricos en fructosa. La hidratación debe mantenerse entre 1,5 y 2 litros de agua diarios.
Finalmente, la gestión del estrés es un factor determinante. Dado que el sistema nervioso influye directamente en el movimiento intestinal, mantener niveles bajos de ansiedad es esencial para la mejoría de los pacientes.