La Región del Biobío enfrenta un riesgo inminente de desastres naturales debido a la combinación de laderas inestables tras los incendios de enero de 2026 y la llegada del fenómeno El Niño, según informó latercera.com.
Los incendios forestales que afectaron a Penco, Tomé y Florida dejaron terrenos con pérdida de cohesión. La llegada de lluvias intensas asociadas a El Niño podría desestabilizar estas zonas.
El fenómeno tiene una probabilidad de desarrollo superior al 80% y suele aumentar las precipitaciones en la zona centro-sur de Chile. Según el reporte de La Tercera, los modelos de la NOAA y el ECMWF sugieren que este evento de 2026 podría ser de una intensidad histórica, lo que algunos especialistas denominan como "Niño Godzilla".
Riesgo de remociones en masa
Cristian Vera, geólogo e investigador de la Universidad Andrés Bello en Concepción, advirtió que la falta de vegetación deja el suelo vulnerable. "El riesgo de remociones en masa en zonas afectadas por los incendios es inminente", señaló el experto.
La lluvia intensa satura el suelo y aumenta la presión interna, reduciendo la resistencia de las laderas. Este proceso es especialmente peligroso en sectores como Penco, Tomé, San Pedro de la Paz y Santa Juana, donde existen pendientes pronunciadas y urbanización sobre los taludes.
“Lo que hace el fenómeno El Niño es aumentar la probabilidad de que ocurran deslizamientos, debido a episodios de lluvia de alta intensidad”, explicó Vera.
Instituciones como Senapred, el Ministerio de Vivienda y Urbanismo y diversas universidades ya ejecutan medidas de mitigación. El foco está puesto en identificar grietas, afloramientos de agua o árboles inclinados que anticipen fallas en el terreno.
Sin embargo, el geólogo enfatizó la urgencia de implementar controles de escorrentía y restricciones a la construcción. El fenómeno El Niño podría desarrollarse entre junio y agosto de este 2026, según las proyecciones de la NOAA.