La banda chilena Candelabro presentó este jueves su primer videoclip, 'Prisión de carne', una ambiciosa producción de siete minutos que expande el universo de su álbum 'Deseo, carne y voluntad'. El material audiovisual, dirigido por Germán Pavez, utiliza elementos de terror y la figura del doppelgänger para narrar una historia de rituales y cuerpos deformados en las calles de Santiago.
Según reportó latercera.com, la idea surgió de la obsesión de Pavez con la tradición alemana del doble malvado. El director comenzó a desarrollar conceptos visuales incluso antes de que el disco estuviera terminado, basándose en las maquis de las canciones.
El rodaje, financiado mediante el Fondo de la Música, se llevó a cabo durante dos jornadas intensas entre febrero y marzo. La producción incluyó escenas de la banda caracterizada con maquillaje de estilo 'uncanny' y tomas en diversos puntos de la capital.
El desafío de lo audiovisual y lo ritual
La canción presenta un desafío técnico debido a su duración y su atmósfera jazzera. Matías Ávila, integrante de Candelabro, explicó a Culto que la pieza representa una tensión entre lo divino y nuestra condición de seres de carne y hueso. "Siento que al ser la tercera canción también fue un desafío que durara 7 minutos, apenas comienza un disco", señaló el músico.
El relato visual tiene como eje central al bajista Carlos Muñoz. Pavez decidió que él fuera el protagonista tras observar su presencia en el escenario durante el Lollapalooza 2025. El director describió a Muñoz como un actor con una expresión increíble para la cámara.
El equipo también incorporó elementos de estética anime y referencias rituales. El proceso creativo fue un trabajo colaborativo donde los integrantes de la banda aportaron sus propios conocimientos para lograr la atmósfera oscura deseada.
La postproducción requirió un esfuerzo adicional para mantener la atención del espectador durante los más de siete minutos de duración. El montaje fue supervisado por Pavez y Tomás Alarcón, con la participación activa de Ávila en las jornadas de edición para pulir el resultado final.