El presidente Donald Trump advirtió este lunes desde la Casa Blanca que Irán busca convertirse en una potencia nuclear «para poder exterminar al mundo» e insistió en que «eso no puede suceder».
En declaraciones a la prensa, el mandatario estadounidense enfatizó que «Irán no va a tener armas nucleares» y amenazó con incautar el uranio enriquecido, afirmando: «Vamos a recuperarlo. O nos lo entregan o lo tomamos nosotros».
Las declaraciones de Trump se producen tras el fracaso de las negociaciones de alto nivel en Islamabad, Pakistán, donde el vicepresidente estadounidense, JD Vance, encabezó una delegación para reunirse con funcionarios iraníes. Las conversaciones, que se extendieron por más de 20 horas, concluyeron sin un acuerdo sobre el programa nuclear de Irán, la liberación de fondos congelados o la libre navegación en el estrecho de Ormuz, según informó BioBioChile.
Aunque Trump señaló que Irán se puso en contacto con su administración, comentando: «Puedo decirles que hemos recibido una llamada del otro lado. Estaban ansiosos por llegar a un acuerdo», sostuvo que Irán no puede comerciar debido al bloqueo naval en curso. Trump también calificó el reciente bloqueo iraní del estrecho como «estúpido», señalando que 34 barcos transitaron con éxito por la zona el domingo.
No obstante, el ejército estadounidense aclaró posteriormente que el bloqueo se centraría específicamente en los buques que entran y salen de los puertos iraníes, una medida que suaviza la amenaza inicial de Trump de cerrar completamente la vía navegable, según Al Jazeera.
Riesgos para la economía global y la seguridad alimentaria
El conflicto, que estalló el 28 de febrero tras los ataques de Estados Unidos e Israel que acabaron con la vida del líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei, ha perturbado gravemente el comercio mundial. La firma de inteligencia marítima Windward informó que solo 21 buques transitaron el estrecho el domingo, una caída drástica frente a los aproximadamente 130 tránsitos diarios registrados antes del conflicto, de acuerdo con Al Jazeera.
La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) advirtió sobre una posible «catástrofe» alimentaria mundial si persiste la interrupción en el estrecho de Ormuz. El economista jefe de la FAO, Máximo Torero, declaró que, si bien la disponibilidad actual de alimentos evita una crisis inmediata, el bloqueo de insumos agrícolas críticos representa una amenaza creciente.
«Estamos ante una crisis de insumos; no queremos que se convierta en una catástrofe», afirmó David Laborde, director de la división de economía agroalimentaria de la FAO, quien señaló que entre el 20 y el 45 por ciento de los insumos agroalimentarios clave dependen de esta vía marítima.
Casi la mitad de la urea comercializada en el mundo, un fertilizante esencial, se exporta desde los países del Golfo a través del estrecho. La interrupción ya ha obligado a algunas plantas de fertilizantes a reducir o detener su producción debido a problemas en el suministro de gas, según la FAO.
Los mercados globales reaccionaron ante las noticias sobre una posible cooperación iraní. Al Jazeera informó que las principales bolsas de valores de Asia subieron este martes; el índice Nikkei 225 de Japón aumentó un 2,5 por ciento y el KOSPI de Corea del Sur ganó un 3,7 por ciento. Por el contrario, los precios del petróleo crudo Brent cayeron casi un 1,5 por ciento, situándose por debajo de los 98 dólares por barril tras los comentarios de Trump sobre el interés de Irán en un acuerdo.
En otro orden de acontecimientos políticos, la administración estadounidense sufrió un revés en Europa tras la pérdida del cargo de Viktor Orbán en Hungría. France24 informó que el líder de extrema derecha fue destituido tras una participación electoral récord el domingo. El primer ministro electo, Peter Magyar, afirmó que la elección representó «un cambio de régimen completo».