Péter Magyar y su partido, Tisza, obtuvieron una victoria aplastante en las elecciones parlamentarias húngaras este domingo, desplazando del poder al primer ministro Viktor Orbán tras 16 años de mandato. Decenas de miles de simpatizantes se reunieron a orillas del Danubio, en Budapest, para celebrar el resultado; muchos de los presentes no pudieron contener las lágrimas cuando Magyar declaró: "Hemos liberado a Hungría".
Según informó Al Jazeera, Orbán admitió su derrota en un emotivo discurso ante sus seguidores. El resultado electoral representa un giro trascendental para el país, aunque los analistas sugieren que el panorama político sigue siendo complejo.
Magyar, antiguo aliado de Orbán que rompió con él en 2024, centró su campaña en la recuperación económica. El alto coste de la vida y el estancamiento del crecimiento fueron las principales preocupaciones de los votantes. Hungría ha registrado un crecimiento económico cercano a cero durante tres años y alcanzó la inflación más alta de la UE en 2023, según reportó Al Jazeera.
Un futuro complejo para las relaciones con la UE
La victoria cambia la posición de Hungría ante Bruselas, pero el nuevo gobierno enfrenta la presión inmediata de cumplir con los criterios de la UE. Para desbloquear más de 16.000 millones de euros (18.700 millones de dólares) de los fondos de recuperación de la pandemia, Magyar deberá aprobar leyes relativas al Estado de derecho, la independencia judicial y la lucha contra la corrupción antes de la fecha límite de agosto.
Orsolya Raczova, analista de Eurasia Group, comentó a Al Jazeera que Magyar "no quiere que Hungría sea un estado paria; ve el lugar de Hungría dentro de la UE y no fuera de ella; quiere que Hungría forme parte del importante proceso de toma de decisiones en Bruselas".
No obstante, France24 informó que Bruselas podría tener que moderar su entusiasmo, ya que el camino a seguir en temas como la migración y los derechos LGBTQ no está garantizado. Magyar mantiene valores conservadores y sigue oponiéndose a la adhesión acelerada de Kiev a la UE.
Aunque se espera que Magyar levante el veto al préstamo de 90.000 millones de euros (105.000 millones de dólares) para Ucrania —una medida que Orbán bloqueó debido a disputas sobre gasoductos—, sigue siendo escéptico respecto a Ucrania. Ha manifestado que continuará oponiéndose al apoyo militar a Kiev.
Algunos comentaristas sostienen que, aunque Orbán se ha ido, su estilo político persiste. Al Jazeera señaló que Magyar exhibe gran parte de los mismos valores políticos que su predecesor, especialmente en lo que respecta a la inmigración y la geopolítica.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, reaccionó a los resultados en X, escribiendo que Hungría "ha elegido a Europa" y que "regresa a su camino europeo". Sin embargo, los críticos argumentan que la identidad de Hungría es intrínseca a Europa y que la victoria es una "victoria pírrica" para la causa liberal-democrática de la UE, debido a las crisis geopolíticas que actualmente enfrenta el bloque.