El líder de Hezbolá, Naim Qassem, denunció este lunes las próximas negociaciones directas entre Líbano e Israel, calificando las conversaciones como un acto de rendición.
En un discurso televisado, el clérigo advirtía al presidente libanés, Joseph Aoun, que oponerse al movimiento solo serviría a los intereses de Israel.
Qassem rechazó explícitamente el proceso diplomático, declarando: "Rechazamos las negociaciones con la entidad sionista; estas negociaciones carecen de sentido y requieren un acuerdo y un consenso libanés para un cambio de rumbo".
Según informes de Cooperativa RSS y BioBioChile, las negociaciones están programadas para comenzar este martes en Washington, D.C.
El encuentro contará con la participación de los embajadores de Líbano e Israel, marcando el primer paso en un proceso destinado a establecer un alto el fuego.
Beirut tiene la intención de utilizar el alto el fuego para entablar negociaciones más detalladas sobre soluciones a largo plazo para los asuntos territoriales y políticos pendientes.
Sin embargo, Qassem caracterizó las conversaciones como una forma de despojar a la nación de su poder, añadiendo: "Esta negociación es una rendición, está despojando al Líbano de su fuerza".
Al Jazeera informó que el grupo respaldado por Irán permanece en guerra con el país y continúa descartando la utilidad del encuentro en Washington.
Según reportes locales, la delegación israelí llega a las conversaciones con el objetivo principal de lograr el desarme de Hezbolá.
Israel no ha mostrado intención de aceptar un alto el fuego antes de dicho desarme, una postura que Qaucem describió como una "humillación" que perjudica al gobierno y al pueblo libanés.
Una exigencia de soberanía
Qassem se dirigió directamente a la presidencia, sugiriendo que la administración se encuentra bajo presión externa.
"Presidente, se le está presionando para que se enfrente a su pueblo; ellos no estarán satisfechos hasta que todo beneficie a Israel", dijo Qassem.
Hizo un llamado a la unidad nacional, afirmando que "nosotros, los hijos de un mismo país, lo construiremos juntos y lo convertiremos en un ejemplo regional de independencia y libertad".
El líder de Hezbolá sostuvo que el verdadero patriotismo excluye colaborar con el enemigo e instó al gobierno a cancelar el encuentro en Washington.
"Hacemos un llamado, y la opción aún existe, a adoptar una postura histórica y valiente para cancelar esta reunión de negociación. Verá cómo todos los países lo seguirán", instó Qassem.
Qassem insistió en que cualquier paz duradera debe adherirse primero a las estipulaciones del acuerdo de alto el fuego de 2024.
Detalló cinco puntos no negociables para el movimiento: el fin de la violencia, la retirada de las fuerzas israelíes de todos los territorios libaneses, la liberación de prisioneros, el retorno de las poblaciones desplazadas al sur del Líbano y el apoyo internacional para la reconstrucción.
"Estos cinco puntos deben aplicarse primero y luego debatiremos con calma todos los demás asuntos que deben ser discutidos. Nosotros, como libaneses, sabemos cómo trabajar, cómo cooperar y cómo tomar decisiones", concluyó Qassem.
El conflicto entre ambas partes se ha intensificado tras la expiración de un alto el fuego de 15 meses que finalizó el 2 de marzo.
Desde esa fecha, el ejército israelí ha llevado a cabo ataques casi diarios en territorio libanés.
Los informes también indican que el ejército israelí se ha negado a retirarse de cinco colinas en el sur del Líbano, una medida que viola acuerdos previos.