La Era
14 abr 2026 · Actualizado 06:44 p. m. UTC
Internacional

La toma del Mar de Azov por parte de Rusia reporta ganancias industriales "casi nulas", según analistas

Aunque Rusia ha ocupado toda la costa ucraniana del Mar de Azov, la destrucción de plantas metalúrgicas clave hace que la conquista aporte poco valor económico a Moscú.

Isabel Moreno

2 min de lectura

La ocupación rusa del Mar de Azov ha cortado efectivamente el acceso de Ucrania a un nodo marítimo vital; sin embargo, la ganancia territorial aporta escasos beneficios industriales a Moscú debido a la destrucción generalizada de infraestructuras clave.

Tras la invasión de 2022, las fuerzas rusas se apoderaron de toda la línea costera ucraniana para establecer un "puente terrestre" hacia Crimea. Moscú reclama ahora el Mar de Azov como su "mar interior", una medida formalizada mediante un decreto del presidente Vladimir Putin en 2023.

No obstante, el beneficio económico para Rusia sigue siendo insignificante. El analista Aleksey Kushch, radicado en Kiev, declaró a Al Jazeera que las ganancias industriales de Rusia en la región son "casi nulas".

"Las plantas siderúrgicas de Mariúpol son ruinas imposibles de restaurar", afirmó Kushch, señalando que es poco probable que se recuperen los procesos de fabricación que requieren mineral de hierro del centro de Ucrania.

Devastación económica

La pérdida de la costa ha paralizado la economía ucraniana en general. Maryna Horbashevska, jefa del departamento de gestión y finanzas de la Universidad Estatal de Mariúpol, señaló que el mar funcionaba como un centro estratégico para la logística y las exportaciones.

Ucrania ya ha perdido aproximadamente entre el 10 y el 12 por ciento de su PIB. Horbashevska advirtió que esta cifra podría ser significativamente mayor dada la destrucción de las plantas metalúrgicas de Mariúpol.

Un estudio de 2022 realizado por la firma canadiense de riesgos SecDev estimó las pérdidas totales de Ucrania en las zonas ocupadas en 12,4 billones de dólares. La cifra incluye dos quintas partes de los metales de Ucrania y un tercio de sus tierras raras.

Para muchos residentes, la pérdida es personal. Mariya Bubnova, una empresaria de Mariúpol que ahora vive en los Países Bajos, describió cómo huyó de la ciudad sin nada durante el asedio de 2022.

"No nos llevamos nada, absolutamente nada, simplemente salimos", relató Bubnova. El negocio de su familia, que producía sopas congeladas, fue destruido junto con el motor industrial de la ciudad.

Si bien Moscú está invirtiendo en nuevas carreteras y ferrocarriles para integrar la región, los analistas sugieren que estos proyectos responden más a la propaganda y a la demanda industrial estatal que a un crecimiento económico real.

Incluso el estado ambiental del mar se ha deteriorado. La destrucción de los sistemas de alcantarillado y los intensos bombardeos han dejado el agua de mar en un "estado deplorable", según informes locales.

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