Un enorme mercado negro de primates está operando en todo el sudeste asiático, impulsado por un aumento en la demanda de las empresas farmacéuticas tras la prohibición de China a las exportaciones de primates en 2020, según informa un reportaje de France 24.
Los gigantes farmacéuticos siguen dependiendo en gran medida de los monos para probar nuevos fármacos y vacunas. Sin embargo, la pérdida del suministro chino ha provocado que los precios se disparen.
Esta escasez ha alimentado una red de tráfico internacional. El medio de comunicación informó que Camboya, Tailandia y Laos se encuentran en el epicentro de este comercio ilegal.
La dependencia de la industria farmacéutica
La demanda de primates para laboratorios ha creado un lucrativo canal para los contrabandistas. El reportaje de los periodistas de France 24, Justin McCurly, Théo Collet, Antoine Morel y Cyrille Charpentier, destaca cómo la necesidad de sujetos de prueba de la industria sostiene esta red.
Si bien la industria farmacéutica requiere estos animales para investigaciones médicas críticas, el cambio de las cadenas de suministro legales a las ilícitas ha generado una crisis en la región. El movimiento ilegal de estos animales a través de Tailandia y las fronteras vecinas sigue siendo un componente central de la actual operación del mercado negro.