La policía ha reforzado la vigilancia en Noida, India, luego de que las protestas de trabajadores de fábricas se tornaran violentas por cuarto día consecutivo, según informó Al Jazeera.
El malestar en la ciudad india se debe al aumento del costo de vida, una tendencia vinculada a las presiones económicas globales derivadas del conflicto actual entre Estados Unidos e Israel contra Irán.
En Israel, el impacto del conflicto se percibe tanto en la destrucción física como en un creciente agotamiento psicológico, según reporta la BBC.
Liat Zvi, frente a las paredes agrietadas de su apartamento en Tel Aviv, describió el ambiente como deprimente.
"Es deprimente... llevamos dos años y medio en guerra y esto se siente como una nueva ronda", afirmó Zvi.
Hace seis semanas, un misil iraní burló las defensas aéreas de Israel e impactó un edificio residencial en su barrio, matando a Mary Anne Velasquez de Vera, una cuidadora filipina de 32 años.
División pública ante el alto el fuego
Nuevas encuestas de la Universidad Hebrea de Jerusalén indican que, si bien los israelíes están cansados de la guerra, dos tercios se oponen a la tregua tentativa actual entre Washington y Teherán.
Un tercio de los encuestados describió su emoción actual como "desesperación", seguida de "confusión" e "ira", mientras que la "esperanza" ocupó el cuarto lugar.
La mayoría de los israelíes consultados cree que ni Irán ni Hezbolá han sido debilitados significativamente por los recientes bombardeos de Estados Unidos e Israel.
Aunque el primer ministro Benjamin Netanyahu alega "grandes logros" en su campaña para destruir la capacidad de misiles balísticos de Irán, sus oponentes sostienen que no ha logrado cumplir sus objetivos de guerra.
La opinión pública sigue dividida sobre si continuar con los ataques: un 39.5% está a favor de mantener las ofensivas y un 41.4% apoya el respeto al alto el fuego.
Existe una brecha significativa entre las poblaciones judía y árabe de Israel respecto a la resolución del conflicto.
Menos del 20% de los encuestados árabes cree que Israel debería reanudar los ataques contra Irán.
Datos previos del Instituto de Estudios de Seguridad Nacional mostraron que el 61% de la población árabe deseaba un alto el fuego lo antes posible, mientras que una encuesta de junio del Instituto de Política para el Pueblo Judío reveló que el 93% de los judíos apoyaba la guerra.
"Si no vamos a frenar el patrocinio de los grupos proxis de Irán [grupos armados respaldados por Irán] por aquí, entonces [el alto el fuego] no sirve de nada", comentó Zvi.