Dolce & Gabbana confirmó este lunes la incorporación de Stefano Cantino como codirector ejecutivo, quien trabajará junto a Alfonso Dolce. Este último asumirá la presidencia y la dirección general, ocupando la vacante que deja el cofundador de la marca, Stefano Gabbana.
Esta transición en el liderazgo se produce tras el anuncio del pasado viernes sobre la salida de Gabbana de la presidencia. El movimiento supone un cambio trascendental para la casa de moda, que ha permanecido bajo el control directo de sus fundadores desde su creación en 1985.
Hacia una marca de estilo de vida
La compañía trabaja actualmente para transformar su modelo de negocio, pasando de ser una casa de moda tradicional a una empresa de estilo de vida más amplia. Según un comunicado remitido a la agencia de noticias italiana Ansa, la firma considera esta reestructuración de la gestión como un "proceso natural de evolución organizativa".
Cantino asume el cargo con una amplia trayectoria en el sector del lujo. Anteriormente, desempeñó funciones ejecutivas en Gucci, tras integrarse en dicha firma en mayo de 2024, luego de una etapa de cinco años en Louis Vuitton. Antes de esos puestos, trabajó dos décadas en Prada, donde llegó a ser director de comunicación y marketing.
La presión financiera es el principal motor de estos cambios. El sector del lujo se ha visto afectado por una prolongada recesión, agravada por la inestabilidad global y la incertidumbre geopolítica en Oriente Medio. Estas condiciones de mercado han impactado negativamente en los resultados de la marca y han dificultado que la empresa cumpla con sus obligaciones de deuda actuales.
Dolce & Gabbana afronta actualmente una carga de deuda de aproximadamente 450 millones de euros. La empresa se encuentra negociando activamente una reestructuración de sus pasivos para garantizar la estabilidad a largo plazo.
Tanto Stefano Gabbana como Domenico Dolce poseen actualmente una participación igualitaria del 40% en el grupo. Tras el cambio de mando, los informes indican que Gabbana está evaluando el futuro de su participación accionaria. La marca reportó ingresos de 1.900 millones de euros para el periodo 2024-2025, pero el peso de su deuda y el cambiante panorama del mercado del lujo han forzado un giro estratégico.