El economista Rodrigo Vergara, investigador senior del Centro de Estudios Públicos (CEP) y presidente de Banco Santander Chile, proyectó un escenario económico complejo para el año 2026, marcado por la incertidumbre global y posibles presiones en la recaudación estatal.
Durante el programa Momento Económico del CEP, Vergara señaló que es "muy difícil que llegue a ser un buen año económico" y que la recuperación podría postergarse hasta la segunda mitad del presente año, con un desempeño más sólido recién en 2027.
El experto identificó la inflación como uno de los principales riesgos para la estabilidad financiera. Según sus cálculos, las expectativas de inflación podrían superar el 5% este año debido al impacto de los conflictos en Medio Oriente y el alza en los precios del petróleo.
Este deterioro en las proyecciones es evidente al comparar las expectativas de febrero, que rondaban el 3%, con el escenario actual de volatilidad en los combustibles locales. No obstante, Vergara destacó que las expectativas inflacionarias a dos años se mantienen ancladas cerca del 3%.
Riesgo en el equilibrio fiscal
Vergara manifestó su preocupación ante las posibles medidas de ajuste fiscal y rebajas de impuestos que el Gobierno de José Antonio Kast anunciará próximamente. El economista enfatizó que cualquier reducción tributaria debe contar con mecanismos de compensación.
"Es difícil cuadrar el mono fiscal ante una baja de impuestos si no hay alguna compensación", advirtió el investigador. Argumentó que las reducciones de impuestos tienen un efecto inmediato en la recaudación, mientras que sus beneficios sobre el crecimiento económico se manifiestan de forma mucho más lenta.
En materia de política monetaria, el presidente de Santander descartó una baja en las tasas de interés en el corto plazo. Coincidiendo con la visión de Vittorio Corbo, sostiene que la inflación alta en el segundo trimestre dificultará cualquier relajo monetario por parte del Banco Central.
Finalmente, el economista señaló que la recuperación del mercado laboral sigue siendo una tarea pendiente, pues los niveles de empleo no han retornado a los niveles previos a la pandemia. Sin embargo, valoró que la administración actual cuente con una mayor legitimidad para implementar cambios estructurales debido a la percepción de necesidad de transformación en el país.