El Consejo de Monumentos Nacionales de Chile enfrenta críticas por priorizar criterios técnicos por encima de la participación ciudadana en la protección del legado histórico. Según un análisis de Hernán Riquelme Brevis, publicado originalmente en el portal elmostrador.cl, la institución replica patrones donde la visión experta desplaza la validación social.
Riquelme Brevis, director del Magíster en Patrimonio y Turismo de la Universidad Autónoma de Chile, sostiene que los procesos de patrimonialización en el país suelen ignorar la instancia consultiva. El experto advierte que esta dinámica relega el peso de la demanda ciudadana frente al trabajo de los técnicos.
El desafío del patrimonio inmaterial
La gestión de la memoria histórica requiere integrar las voces de las comunidades que mantienen vivas las tradiciones. El especialista afirma que "lo que heredamos no es neutro, sino que responde a una voluntad política y social de un tiempo determinado".
Para el académico, el patrimonio inmaterial necesita una salvaguardia que incorpore activamente a los grupos que le otorgan sentido. Actualmente, existe una paradoja en la protección de las tradiciones chilenas, pues los grupos que las transmiten carecen de incidencia real en las decisiones de protección.
La falta de representatividad afecta a sectores históricamente excluidos de la toma de decisiones culturales. Riquelme Brevis propone ampliar la discusión para asegurar que la gestión del patrimonio sea verdaderamente inclusiva y refleje la diversidad de la identidad nacional.