El motor económico de México mostró señales de agotamiento al comenzar 2026, con datos oficiales que revelan retrocesos tanto en el consumo privado como en la inversión de capital. El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) informó que estos dos pilares de la economía nacional iniciaron el año en terreno negativo.
La inversión fija bruta sufrió las consecuencias de una mayor cautela por parte de las empresas en sus gastos de capital. El principal factor de este descenso fue una marcada caída interanual del 8.0% en el gasto destinado a maquinaria y equipo. Esta reducción sugiere que las empresas se muestran reticentes a comprometerse con nuevos activos productivos ante la incertidumbre actual del mercado.
Aunque el sector de la construcción logró mantener un crecimiento anual del 3.8%, las cifras mensuales cuentan una historia más preocupante. El sector se contrajo un 0.8% respecto al mes anterior, lo que señala una pérdida de impulso generalizada en el panorama industrial.
Debilidad en el gasto de los consumidores
El consumo privado, que representa aproximadamente el 65% del producto interno bruto de México, también mostró claros signos de fatiga. El declive fue más pronunciado en el mercado de bienes importados, que se desplomó un 6.8% en un solo mes.
La demanda interna no tuvo un mejor desempeño. El gasto en bienes y servicios nacionales retrocedió un 0.7%, con pérdidas en ambas subcategorías: los consumidores gastaron un 0.9% menos en bienes físicos y un 0.5% menos en servicios durante este periodo.
Aunque los bienes importados aún reflejan un incremento del 12.2% en comparación con el mismo periodo del año anterior, la drástica contracción mensual sugiere que el crecimiento se está enfriando rápidamente. Los economistas siguen estas cifras de cerca, ya que cualquier deterioro sostenido en el gasto de los hogares actúa como un freno directo para la actividad económica general.
Si esta tendencia persiste, el gobierno podría enfrentar una mayor presión para estimular la demanda. Por ahora, los datos indican que tanto los hogares como las empresas están ajustándose el cinturón mientras navegan el primer trimestre del año.