El Gobierno de Chile mantiene activos diversos mecanismos de apoyo económico destinados a trabajadores que se encuentran sin empleo durante el mes de abril. Estas ayudas buscan mitigar el impacto financiero en las familias, un periodo marcado por la presión de la Operación Renta ante el Servicio de Impuestos Internos (SII).
El Fondo de Cesantía Solidario (FCS) se presenta como una de las principales herramientas para quienes agotaron sus fondos individuales. Según la normativa vigente, este beneficio requiere que el solicitante acredite al menos 10 cotizaciones pagadas en los últimos 24 meses.
Para acceder a este fondo, las tres últimas cotizaciones deben ser continuas y bajo el mismo empleador. Además, el trabajador debe estar inscrito en la Bolsa Nacional de Empleo (BNE) para validar su situación de desempleo.
Alternativas de apoyo estatal
Para aquellos que no califican para el Seguro de Cesantía, el Subsidio de Cesantía administrado por el Instituto de Previsión Social (IPS) ofrece una alternativa de protección. Este beneficio puede extenderse por un máximo de 360 días.
El subsidio no solo contempla un aporte económico, sino que también incluye servicios de atención médica gratuita y asignaciones familiares o maternales. El trámite debe gestionarse directamente en el IPS o en las cajas de compensación correspondientes.
Por su parte, el Seguro de Cesantía sigue operando para quienes perdieron su empleo por despido o término de contrato. El sistema exige un mínimo de 10 cotizaciones para contratos indefinidos y 5 para contratos a plazo fijo o por obra.
Las solicitudes para este seguro pueden realizarse de manera presencial o mediante la sucursal virtual de la Administradora de Fondos de Cesantía (AFC). La plataforma de la BNE, aunque no entrega dinero directamente, funciona como el registro obligatorio para los procesos de reinserción laboral.