Comprendiendo el presente, definiendo el futuro.

12:47 a. m. UTC · MARTES, 5 DE MAYO DE 2026 LA ERA · Chile
5 may 2026 · Actualizado 12:47 a. m. UTC
Tecnología

El proyecto de tren de alta velocidad de California enfrenta retrasos masivos y sobrecostos astronómicos tras dos décadas

El proyecto ferroviario de alta velocidad en California no ha logrado poner en funcionamiento ni un solo kilómetro de vía, a pesar de haber destinado más de 2.2 billones de pesos.

Tomás Herrera

3 min de lectura

El proyecto de tren de alta velocidad de California enfrenta retrasos masivos y sobrecostos astronómicos tras dos décadas
California high-speed rail

El ambicioso proyecto de tren de alta velocidad de California sigue estancado dos décadas después de su lanzamiento, sin vías operativas actualmente, según informa un reporte de xataka.com.mx.

Lo que comenzó como una promesa para modernizar el transporte en California se ha transformado en una pesadilla de gasto público. Los costos del proyecto ya han superado los 2,261,913,600 pesos.

Al comparar proyectos ferroviarios de gran escala, el medio señaló que el Tren Maya en México costó 470,428,000,000 pesos, una cifra que el gobierno mexicano ha clasificado como información de seguridad nacional.

El proyecto se puso en marcha en 2008, después de que los habitantes de California votaran a favor de emitir 10,000 millones de dólares en bonos para financiar la obra. El presupuesto inicial se estimó en 33,000 millones de dólares, con una fecha de inauguración oficial prevista para 2020.

La visión original buscaba conectar Los Ángeles y San Francisco en menos de tres horas a velocidades superiores a los 350 kilómetros por hora, posicionando a California al nivel de referentes ferroviarios como Japón, Francia y España.

Un «tren hacia ninguna parte»

Ese cronograma se desmoronó hace años, cuando los costos se multiplicaron casi por cuatro. La propia Autoridad del Tren de Alta Velocidad de California admite ahora en sus planes de negocio que aún se requieren decenas de miles de millones de dólares para completar el proyecto.

El desarrollo ha enfrentado una convergencia de obstáculos, entre ellos la necesidad de expropiar miles de propiedades privadas y reubicar carreteras y redes de servicios públicos. Además, la construcción en zonas sísmicas exige la creación de complejos puentes, túneles y viaductos.

Las batallas legales y los constantes rediseños de la ruta, sumados a la inflación en los costos de materiales y mano de obra, han generado un ciclo de gastos crecientes. Actualmente, las obras visibles se concentran en el Valle Central, entre Merced y Bakersfield.

Aunque en Fresno se pueden ver grúas y estructuras, el medio reporta que esta infraestructura existe actualmente en el vacío, a la espera de los fondos necesarios para conectarla con los principales núcleos urbanos.

Los cambios políticos han complicado aún más los plazos. El financiamiento proveniente de Washington ha variado con cada administración, y los bonos estatales se han agotado o han sido redirigidos hacia otros fines.

Críticos de medios como CBS News y The Fresno Bee han calificado el proyecto como un «tren hacia ninguna parte». Por su parte, los defensores argumentan que cancelar la obra en este momento significaría abandonar todas las inversiones previas y renunciar al primer sistema de alta velocidad real en los Estados Unidos.

Los competidores globales modernizaron sus redes hace mucho tiempo. Japón lanzó el Shinkansen en 1964, y Marruecos estrenó su tren de alta velocidad en 2018, incluso antes de que California terminara de colocar sus primeras vías. Para el año 2026, el tren de alta velocidad estadounidense sigue siendo un sueño costoso e inconcluso.

Comentarios