La Era
14 abr 2026 · Actualizado 01:42 a. m. UTC
Salud

Un hombre noruego logra la remisión prolongada del VIH tras un trasplante de células madre de su hermano

Un hombre de 63 años en Oslo ha logrado eliminar todo rastro de ADN funcional del VIH de su organismo, cinco años después de recibir un trasplante de médula ósea de su hermano.

Lucía Paredes

2 min de lectura

Un hombre noruego logra la remisión prolongada del VIH tras un trasplante de células madre de su hermano
Foto: english.elpais.com

Un hombre noruego de 63 años, conocido como el "paciente de Oslo", ha entrado en un estado de remisión prolongada del VIH tras recibir un trasplante de células madre de su hermano, según informan los investigadores.

El paciente se sometió inicialmente a un trasplante de médula ósea para tratar un tipo raro de cáncer de sangre. Durante el procedimiento, los médicos descubrieron que su hermano poseía una mutación genética específica, la CCR5Δ3/Δ32, que impide que el virus penetre en los glóbulos blancos.

Investigadores del Hospital Universitario de Oslo realizaron un seguimiento del paciente durante cinco años tras el trasplante alogénico de células madre hematopoyéticas (TCAH). Los resultados mostraron que todos los rastros de ADN funcional del VIH habían desaparecido de su organismo.

Un avance en la erradicación del virus

Las pruebas clínicas demostraron que el paciente pudo suspender su medicación antirretroviral dos años después del trasplante. Cinco años después de la intervención, no hubo indicios de una recaída viral.

Cabe destacar que los investigadores hallaron que el intestino del paciente —un reservorio principal donde el VIH suele permanecer latente— estaba libre de ADN funcional del virus. Aunque persistían algunos fragmentos virales, estos no eran funcionales y eran incapaces de replicarse.

"El caso del paciente de Oslo aporta pruebas valiosas al conjunto de conocimientos actuales sobre los casos de cura del VIH", escribió el equipo de investigación en su artículo publicado enNature Microbiology.

Las pruebas también revelaron que los anticuerpos específicos contra el VIH en el paciente disminuyeron y que sus células T dejaron de responder al virus. Esto sugiere que la memoria biológica del cuerpo ante la infección se había desvanecido de forma efectiva.

A pesar de este hito, los médicos advierten que los trasplantes de células madre no representan una cura práctica para la población general. El procedimiento es un "reinicio" de alto riesgo del sistema inmunitario que conlleva una tasa de mortalidad significativa.

Los datos indican que entre el 10 y el 20 por ciento de los pacientes sometidos a estos trasplantes fallecen en el plazo de un año. El propio paciente de Oslo sufrió la enfermedad de injerto contra huésped, una reacción inmunitaria grave, aunque su organismo logró superar la afección finalmente.

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