Las fuerzas de seguridad argelinas frustraron dos intentos de atentado terrorista en Blida, a unos 50 kilómetros de Argel, durante la visita del Papa León XIV al país.
El medio de comunicación francés Le Figaro informó que la policía desarticuló los planes el mismo día de la llegada del pontífice a la nación.
Durante el incidente, las fuerzas de seguridad interceptaron a dos hombres que portaban explosivos. Los informes preliminares indican que las autoridades abatieron a los sospechosos.
Persisten versiones contradictorias sobre el encuentro. Mientras algunos relatos afirman que los dos terroristas suicidas fueron neutralizados, otras informaciones sostienen que los hombres lograron detonar sus cinturones explosivos.
Las autoridades argelinas aún no han emitido una confirmación oficial sobre el estado de los sospechosos ni sobre los detalles específicos del enfrentamiento. El incidente representa la primera amenaza de seguridad de esta magnitud en el país desde 2017.
Se había desplegado un fuerte contingente policial y militar en todo Argel ante la expectativa de la visita papal.
El Papa hace un llamado a la justicia y la dignidad
La visita a Argelia representa el primer viaje del Papa León XIV al continente africano. La llegada del pontíficie se produce tras las recientes críticas a la intervención militar de Estados Unidos en las guerras de Oriente Medio.
El Papa se reunió con el presidente argelino, Abdelmadjid Tebboune, en el centro de convenciones Djamaa el Djazair. Durante el encuentro, instó a Argelia a aprovechar su historia y experiencia para ayudar a "lograr una mayor justicia entre los pueblos".
El Sumo Pontífice enfatizó que la paz requiere alejarse de los patrones históricos de conflicto. "Al no multiplicar los malentendidos y los conflictos, sino respetando la dignidad de cada persona y conmovidos por el dolor de los demás, podrán convertirse en protagonistas de un nuevo rumbo en la historia", afirmó.
Asimismo, lanzó una advertencia sobre el actual clima político mundial. Señaló que este nuevo rumbo histórico es "más urgente que nunca" ante las "continuas violaciones del derecho internacional y las tentaciones del neocolonialismo".
El Papa también dirigió sus palabras a los líderes políticos mundiales, argumentando que la función de la autoridad no es ejercer poder sobre los demás.
"Las autoridades están llamadas no a dominar, sino a servir al pueblo y a su desarrollo", expresó el Papa.
Además, sostuvo que la legitimidad de la acción política depende enteramente de su compromiso con la equidad. "La acción política encuentra su criterio en la justicia, sin la cual no hay una paz auténtica", añadió.
Concluyó señalando que la acción política debe centrarse en "la promoción de condiciones equitativas y dignas para todos".