Cientos de mujeres recorrieron las calles de La Habana este martes para protestar contra el bloqueo petrolero de facto impuesto por Estados Unidos. Las manifestantes portaban pancartas con el lema “Tumba el bloqueo” y ondeaban banderas cubanas mientras exigían una solución a la actual crisis energética.
La protesta coincidió con el que habría sido el 96.º aniversario del nacimiento de Vilma Espín, una figura clave de la Revolución cubana. Altos funcionarios del gobierno, entre ellos la viceprimera ministra Inés María Chapman y la viceministra de Relaciones Exteriores Josefina Vidal, encabezaron la marcha para condenar la política estadounidense.
“Esta política de abuso tiene que terminar”, declaró Vidal a The Associated Press. “El pueblo cubano no merece esto. Es el sistema de medidas coercitivas más completo, integral y duradero que se haya impuesto jamás contra un país entero”.
Un país a oscuras
Cuba enfrenta una severa escasez de energía desde que la administración Trump implementó medidas estrictas para cortar las importaciones de petróleo de la isla. Estas políticas incluyen una orden ejecutiva que sanciona a cualquier gobierno extranjero que facilite el suministro de crudo a Cuba.
Según la Agencia Internacional de Energía, Cuba depende de las importaciones para cubrir casi el 60 por ciento de su demanda de petróleo. La escasez de combustible resultante ha provocado al menos dos apagones masivos en el último mes, afectando hospitales y servicios esenciales.
El presidente Miguel Díaz-Canel ha participado activamente en manifestaciones públicas contra esta política, uniéndose recientemente a los protestantes en bicicleta frente a la embajada de Estados Unidos en La Habana. Aunque a finales de marzo se permitió el atraque de un buque cisterna ruso, el gobierno sigue enfrentando importantes obstáculos logísticos.
El presidente Donald Trump ha reiterado en varias ocasiones su intención de mantener la presión. Durante una aparición en el Despacho Oval el 16 de marzo, Trump describió a Cuba como una “nación debilitada” y afirmó que tendría el honor de “tomar” el país.
El clima diplomático sigue siendo tenso, aunque se han iniciado algunos contactos. Los representantes estadounidenses Pramila Jayapal y Jonathan Jackson visitaron La Habana el lunes para reunirse con el presidente Díaz-Canel. En un comunicado conjunto, los legisladores instaron a la Casa Blanca a poner fin al bloqueo, citando el impacto humanitario en el suministro de alimentos y la infraestructura local.
Vidal reconoció estas conversaciones preliminares, pero señaló que aún no se han materializado negociaciones formales. “Estamos en una fase muy preliminar, muy inicial, y todavía no hay negociaciones estructuradas entre los dos gobiernos”, declaró a la AFP.