Las operaciones militares israelíes en el Líbano se intensificaron drásticamente este jueves, con bombardeos aéreos y avances terrestres que elevaron la cifra de muertos a cientos. Este repunte de la violencia marca uno de los días más sangrientos del conflicto en la región hasta la fecha.
Informes desde el terreno confirman que aviones israelíes llevaron a cabo intensos bombardeos en el sur del Líbano. Paralelamente, el ejército atacó múltiples puntos en Beirut, extendiendo el alcance de la ofensiva hacia centros urbanos densamente poblados.
Escalada en el sur del Líbano
La corresponsal de Al Jazeera, Heidi Pett, informó que el ejército israelí está expandiendo activamente su presencia terrestre en el sur. Estas maniobras siguen a una serie de ataques aéreos diseñados para debilitar las posiciones defensivas locales.
Las autoridades sanitarias y locales están teniendo dificultades para gestionar la llegada de víctimas a hospitales que ya estaban saturados por las semanas de combates previos. La magnitud de la destrucción ha provocado el desplazamiento de miles de residentes, quienes ahora huyen hacia el norte.
El ejército israelí declaró que las operaciones tienen como objetivo neutralizar la infraestructura militante y asegurar la región fronteriza. Funcionarios en Tel Aviv sostienen que la campaña es necesaria para evitar futuros ataques transfronterizos.
Observadores internacionales han expresado su alarma ante la rápida escalada del conflicto. El elevado número de víctimas en un periodo tan breve subraya la intensidad del enfrentamiento militar actual.