El economista e investigador Rémi Bourgeot advierte que la actual crisis industrial representa un desafío fundamental para los modelos social y económico, tanto de Francia como de la Unión Europea.
En el marco del Día Internacional de los Trabajadores, Bourgeot se pronunció sobre la crisis mientras las calles de París se llenaban de manifestantes. Las protestas se llevaron a la calle bajo la consigna de “pan, paz y libertad”.
Bourgeot, investigador de IRIS y autor en Epistelem.org, declaró a France 24 que la situación actual responde a un problema de fondo. “Realmente existe un problema generalizado con el modelo económico”, afirmó Bourgeot.
El experto describió un estado de "desmoronamiento sistémico" impulsado por factores como la desindustrialización, la inercia burocrática y el declive tecnológico. Bourgeot sugiere que los ajustes de política aislados o las reformas puntuales son insuficientes para abordar estos problemas estructurales de base.
La crisis se está viendo intensificada por presiones externas, entre las que se incluyen la crisis energética, la inestabilidad geopolítica y la fragilidad de las cadenas de suministro globales. Estos factores están exacerbando los desequilibrios socioeconómicos ya existentes en la región.
Estas declaraciones se produjeron durante las manifestaciones del Primero de Mayo en Francia, que coincidieron con importantes movilizaciones públicas en la capital.