La presidenta Claudia Sheinbaum anunció esta semana que su gobierno está ultimando un nuevo plan para alcanzar la soberanía energética en materia de gas natural. La estrategia busca reducir drásticamente la fuerte dependencia del país respecto a las importaciones de combustible extranjero, las cuales representan actualmente tres cuartas partes del consumo nacional.
“Para garantizar un país soberano, entre otras cosas, tenemos que garantizar la soberanía energética”, señaló Sheinbaum durante su conferencia de prensa matutina. “Muy pronto vamos a presentar el programa para el fortalecimiento de la soberanía en gas natural”.
La demanda actual de gas natural en México oscila entre los 8,000 y 9,000 millones de pies cúbicos diarios. A pesar de que el país es un importante productor de petróleo a través de la empresa estatal Pemex, la producción nacional ha tenido dificultades para seguir el ritmo de las necesidades industriales y residenciales.
Hacia un mayor suministro nacional
Los datos de la Agencia Internacional de Energía subrayan la magnitud del desafío. En diciembre de 2025, las exportaciones de gas natural de Estados Unidos a México sumaron 187,307 millones de pies cúbicos, con un promedio aproximado de 6,042 millones de pies cúbicos diarios.
Sheinbaum enfatizó que la hoja de ruta energética del gobierno contempla un enfoque dual. Más allá de incrementar la extracción nacional de gas, su intención es acelerar la integración de fuentes de energía renovable.
“Tenemos que fortalecer la soberanía en gas natural e incrementar las fuentes de energía renovable, no solo porque ayudan al medio ambiente, sino porque garantizan la soberanía”, afirmó la presidenta. En este sentido, destacó el abundante potencial solar, eólico y geotérmico del país como activos clave para dicha transición.
El impulso de la administración aborda una vulnerabilidad histórica en el sector energético mexicano. Durante la conmemoración de la expropiación petrolera el 18 de marzo, Sheinbaum reconoció que el país depende de las importaciones para cubrir hasta el 75% de sus necesidades de gas.
Aunque administraciones anteriores han intentado reducir esta dependencia, el gobierno actual plantea el asunto como una cuestión de seguridad nacional. Hasta el momento, las autoridades no han dado a conocer los detalles técnicos específicos ni el cronograma de los nuevos proyectos de infraestructura necesarios para elevar la producción interna.