México busca activamente disminuir su dependencia de la tecnología china en el sector de las telecomunicaciones para fortalecer la soberanía nacional y la seguridad de la información, según informó la Secretaría de Economía.
Diego Flores, titular del sector de la Industria Electrónica y Digital en la Secretaría de Economía, señaló que este cambio tiene como objetivo garantizar que la información circule a través de mecanismos seguros y encriptados. Asimismo, destacó que el gobierno está priorizando el control sobre la infraestructura crítica.
“Actualmente, las empresas de Occidente o vinculadas a la región norteamericana pueden apoyarnos en nuevos segmentos de infraestructura”, comentó Flores a Expansión. Añadió que la transición hacia proveedores norteamericanos es un “proceso natural”, dada la posición de México en las cadenas de suministro globales.
El panorama actual
En la actualidad, una parte significativa de la infraestructura 4G en México depende de tecnología asiática. Datos de BNamericas indican que aproximadamente el 54% de la red 4G del país se construyó con tecnología de firmas como Huawei.
Esta presencia es notable en la red de Altán, que da soporte a importantes Operadores Móviles Virtuales (OMV) como Bait. Los componentes de Huawei constituyen la columna vertebral de esta red, gestionando el transporte de datos de alta velocidad y la interconexión de redes menores.
La presencia china se extiende también a las Redes de Acceso de Radio (RAN), donde las antenas y mástiles conectan dispositivos móviles y hardware de IoT a la red central. En el sector de telefonía fija, la red troncal de Izzi depende de la tecnología de ZTE.
Fuentes de la industria sugieren que los proveedores chinos mantienen una fuerte presencia en los despliegues de fibra óptica. Sin embargo, algunos actores ya están cambiando de rumbo. La operadora estadounidense AT&T aceleró su transición hacia equipos de Ericsson y Nokia para evitar posibles sanciones del gobierno de los Estados Unidos.
Los informes financieros muestran una tendencia divergente en el continente americano. Huawei reportó un incremento del 2.4% en sus ventas en las Américas para 2025, alcanzando aproximadamente los 5,380 millones de dólares, beneficiándose de las restricciones impuestas a su tecnología en EE. UU. y Canadá.
Por el contrario, los gigantes europeos están experimentando caídas en la región. Ericsson reportó una disminución del 3% en sus ingresos en las Américas debido a menores ventas en América Latina, mientras que Nokia registró una caída del 12%, totalizando 784 millones de dólares.