El reciente anuncio del ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, sobre la modernización del mercado inmobiliario ha generado una respuesta cautelosa entre los expertos. La propuesta busca ajustar criterios de densidad y mejorar la eficiencia constructiva para adaptarse a hogares más pequeños.
Mariana Samarotto, Master Business Partner de Capital Inteligente, califica las señales como necesarias y bien orientadas. Sin embargo, advierte que el impacto real será limitado a corto plazo.
Un mercado que exige certezas
El problema central radica en la naturaleza de las medidas. Gran parte de los cambios se orientan a proyectos futuros, lo que deja fuera al stock inmobiliario actual, donde se concentra la mayor presión del mercado.
Samarotto sostiene que persisten dudas críticas sobre la implementación del IVA en el sector. Esta incertidumbre continúa afectando las decisiones de compra e inversión hoy mismo.
La experta subraya que las buenas intenciones no bastan para mover la aguja. Según Samarotto, el sector demanda certezas claras y una hoja de ruta definida para su aplicación inmediata.
El mercado inmobiliario no reacciona solo a los precios o tasas de interés, sino también a la confianza. Si el Gobierno no despeja las dudas sobre la carga tributaria, el anuncio corre el riesgo de quedar solo en una declaración de principios sin efecto práctico en la reactivación económica.