Un equipo de investigación de la Universidad Central descubrió un baúl que contiene 130 planos originales del arquitecto Ricardo Larraín Bravo en la Basílica de los Sacramentinos. El hallazgo ocurrió durante el desarrollo del proyecto de diagnóstico histórico de este monumento nacional en Santiago.
Los documentos, dibujados a lápiz y coloreados en lino, pertenecen al autor de obras emblemáticas como el Palacio Iñiguez. El descubrimiento fue realizado por el Centro de Investigación Arquitectónica, Urbanística y del Paisaje (CEAUP) en convenio con la Fundación Sacramentinos.
“Esto es inédito para la historia del patrimonio arquitectónico del país”, afirmó el historiador Simón Castillo, integrante del equipo de investigación.
El material se encontraba bajo resguardo de la Congregación de los Sacramentinos, pero no estaba sistematizado ni difundido. El equipo ya catalogó cada plano con fichas técnicas que incluyen fotografías, medidas y antecedentes de la obra.
Un patrimonio en riesgo
El hallazgo permite comprender la evolución constructiva del templo, que fue inaugurado parcialmente en 1931. Sin embargo, la estructura presenta un avanzado estado de deterioro por fallas acumuladas y efectos sísmicos.
“Cada plano fue catalogado en una cédula individual. Es un insumo fundamental para comprender la evolución constructivo del edificio”, señaló el doctor en arquitectura Simón Castillo, junto al doctor Marco Valencia.
La investigación también identificó planos en estado crítico que requieren una conservación urgente. Los documentos más recientes datan de 1930, lo que evidencia la antigüedad del material encontrado.
El proyecto utiliza actualmente tecnología de drones y escáneres láser para generar modelos 3D de la fachada. El objetivo es contrastar el diseño original de Larraín Bravo con el estado actual del inmueble para identificar daños y transformaciones.
Castillo destacó que los documentos revelan alternativas proyectuales que nunca se ejecutaron, como cambios en retablos y alas laterales. La investigación busca, en una etapa posterior, establecer un plan de rehabilitación para evitar el colapso del monumento.