El escritor chileno Francisco Ortega ha lanzado su nueva novela, Catrala, una obra que busca rescatar la dimensión de terror de la figura histórica de Catalina de los लíos, conocida como La Quintrala. Publicada por el sello Minotauro, la novela se aleja de la caricatura histórica para explorar las raíces folclóricas de este personaje del siglo XVII.
La trama conecta la época colonial con 1917, situando a una abogada argentina en el fundo de Los Andes para desencadenar un relato de misterio. Según informó latercera.com, la obra utiliza un formato de diarios y cartas, emulando el estilo de Bram Stoker en Drácula.
Ortega explicó que su intención era construir una narrativa decimonónica, similar a una novela por entregas. “Siento que esta novela existe en un universo paralelo donde Bram Stoker nunca escribió Drácula, sino Catrala. Y yo la escribí como si fuera Bram Stoker, jugando a ser él”, comentó el autor a Culto.
Un puente entre el folclore chileno y el gótico universal
La novela integra elementos de la tradición oral chilena, como el ave Tué-Tué, con grandes clásicos de la literatura como Frankenstein de Mary Shelley y Carmilla de Le Fanu. Ortega sostiene que la figura de La Quintrala ya poseía rasgos de horror antes de que el término vampiro se popularizara en el país.
“La Quintrala era una figura vampírica mucho antes de que se usara ese término en Chile”, afirmó Ortega. El autor señala que, previo a las crónicas de Benjamín Vicuña Mackenna en 1867, la identidad de Catalina de los Ríos era un mito oral que funcionaba como un susto para los niños.
El escritor precisó que en la tradición popular, la figura de 'Catrala' era un espanto que acechaba a los más pequeños. “Era una especie de Llorona de cabello rojo como fuego, que se llevaba a los niños para chuparles el aliento y la sangre. En esencia, era una figura vampírica”, detalló el autor.
La obra no solo dialoga con el gótico europeo, sino que también rescata elementos de la cultura pop chilena. Ortega mencionó que la novela establece un espejo con la ficción televisiva, rescatando el impacto de las versiones dramáticas que han moldeado la imagen popular del mito en Chile.