El ministro de Relaciones Exteriores, Francisco Pérez Mackenna, presentó este viernes su Declaración de Intereses y Patrimonio (DIP) ante las autoridades correspondientes, revelando un patrimonio total estimado en US$85 millones.
La cifra surge tras su reciente asunción al cargo, proceso que lo llevó a dejar su posición como principal ejecutivo del grupo Luksic y a renunciar a 24 directorios de diversas empresas.
“Hay distintas maneras de medirlo. Hay valores contables, en mi caso, que tengo sociedades; hay valores de mercado, y hay valores de corte histórico”, explicó el canciller al medio DF respecto a la valoración de sus activos.
El grueso de su fortuna se concentra en instrumentos financieros internacionales. El documento detalla US$57,1 millones depositados en cuotas de fondos de inversión extranjeros.
Entre estas inversiones destacan US$20,9 millones en el banco JP Morgan en Estados Unidos y US$20,7 millones en la misma entidad pero en su sucursal de Suiza. Además, reportó US$14,8 millones en la entidad helvética Julius Baer.
Propiedades y activos de lujo
En el ámbito inmobiliario, Pérez Mackenna declaró propiedades en Chile, incluyendo casas en Los Barrenchea y Zapallar, además de campos en Puerto Octay, con una valuación fiscal de US$5,6 millones.
Su patrimonio también incluye activos en Uruguay, con propiedades en Punta del Este y José Ignacio valoradas en US$2,19 millones. El ministro también mantiene sociedades en el exterior, como Adare Capital en Uruguay y Adare Corp en Estados Unidos.
La declaración detalla una notable colección de vehículos con un avalúo fiscal de $648 millones. El catálogo incluye modelos de alta gama como un Aston Martin Vanquish, un Bentley Continental GTC, un McLaren Spider 720 S y un Porsche 911 Turbo S.
Asimismo, el canciller reportó la tenencia de dos veleros, denominados María Teresa y Jopema, junto a otras cinco naves, sumando un total de US$180 mil en equipo de navegación.
Finalmente, el documento registra membresías en diversos clubes de golf en la zona de La Dehesa y Chicureo, las cuales fueron adquiridas mediante la compra de acciones en dichas sociedades anónimas.