El ministro del Interior, Claudio Alvarado, anunció hoy que las autoridades han identificado a los tres líderes estudiantiles responsables de la agresión contra la ministra de Ciencia, Ximena Lincolao. El incidente tuvo lugar ayer en el campus Isla Teja de la Universidad Austral de Chile, en la región de Los Ríos.
Lincolao había sido invitada a la universidad para participar en la ceremonia de inauguración del año académico. El evento fue interrumpido por un grupo de manifestantes que rodeó a la ministra, obligándola a permanecer bajo resguardo durante casi tres horas antes de que finalmente pudiera abandonar el campus.
La administración del presidente José Antonio Kast ha anunciado que presentará una querella criminal por los hechos. Alvarado, en declaraciones a Radio Duna, condenó la violencia y confirmó que los investigadores han localizado a los principales instigadores.
“Hoy por la mañana se me informó que los tres dirigentes que tuvieron mayor participación ya están identificados”, señaló Alvarado. “Obviamente, tendremos que esperar a su posterior detención”.
Cuestionamientos a la seguridad universitaria
El ministro Alvarado responsabilizó en gran medida a la administración de la universidad por no proteger a la ministra. Señaló que la institución estaba al tanto de la protesta planificada con antelación y no implementó las medidas de seguridad adecuadas.
“Cuando uno invita a alguien a su casa, debe otorgarle las garantías y condiciones para que esa persona se sienta cómoda”, afirmó Alvarado. “Vemos que una situación que era previsible, dado el ambiente previo, se enfrentó sin ninguna precaución”.
El ministro argumentó que la universidad tiene la responsabilidad de evaluar el clima en el campus y, ya sea reforzar la seguridad o suspender las actividades si se identifica una amenaza para un invitado. Enfatizó que la universidad no debe exponer a las autoridades invitadas a tales peligros.
Alvarado instó a la universidad a sumarse a la querella criminal del Gobierno y a tomar medidas disciplinarias internas contra los estudiantes involucrados. Advirtió que la institución no debe minimizar el evento ni “hacer la vista gorda” ante la agresión.
“Espero que la investigación avance con celeridad y que los responsables sean sancionados”, concluyó el ministro. “Debemos entender que la educación es para formar profesionales, no para formar activistas políticos violentos”.