El exalcalde de Valparaíso, Jorge Sharp, emitió duras críticas contra la administración del Presidente Gabriel Boric por la gestión de la disputa en torno al proyecto de cable submarino impulsado por China Mobile. Sharp reprochó la ausencia de una defensa política clara ante las objeciones diplomáticas planteadas por Estados Unidos, según reportó La Tercera.
Sharp argumentó que la carencia de convicciones políticas fue el principal error del gobierno, afirmando que estas son esenciales para sostener posturas nacionales frente a intereses externos. El exdirigente municipal indicó que, dado que Estados Unidos inevitablemente manifestaría reparos, el Ejecutivo debió haber defendido su posición si consideraba el proyecto beneficioso para la conectividad del país.
El político enfatizó que defender una iniciativa estratégica implica comunicarla activamente a la ciudadanía y disputar el relato mediático. Sharp sostuvo que el gobierno progresista fracasó en este aspecto, quedando expuesto a la presión política ejercida por el embajador estadounidense y a lo que describió como el relato de la derecha local.
Este incidente se produce en un contexto donde la anulación del decreto de concesión, firmado por el entonces Ministro de Transportes, Juan Carlos Muñoz, el 27 de enero, generó confusión. La anulación se produjo tras alertas de seguridad de Washington, involucrando posteriormente a figuras clave como la vocera Camila Vallejo y el canciller Alberto van Klaveren, quienes inicialmente indicaron que el proyecto estaba en etapas preliminares.
Sharp advirtió que la falta de una visión estratégica clara podría costar caro a Chile, señalando que la era digital no espera. El exalcalde proyectó que si Chile no capitaliza estas oportunidades de conectividad hacia Asia/Pacífico, otro país sudamericano con mayor perspectiva estratégica podría tomar la delantera.
Las declaraciones de Sharp se suman a cuestionamientos transversales sobre la falta de transparencia inicial en el manejo del caso desde La Moneda. El endurecimiento del tono por parte del embajador de Estados Unidos, Brandon Judd, escaló el asunto a un plano diplomático sensible para el gobierno chileno.