La firma tecnológica estadounidense Palantir recibirá acceso a un conjunto de datos altamente sensibles de la regulación financiera del Reino Unido. Un contrato recientemente revelado otorga a la compañía acceso para analizar inteligencia interna con el objetivo de combatir el fraude. Esta decisión ha generado nuevas preocupaciones sobre el alcance creciente de la empresa de inteligencia artificial en el estado británico.
La Autoridad de Conducta Financiera asignó a Palantir una prueba de tres meses con un costo superior a 30.000 libras semanales. La empresa de Miami, fundada por el donante de Donald Trump Peter Thiel, analizará el vasto depósito de datos del organismo regulador. Este ensayo podría derivar en una adquisición completa de un sistema de inteligencia artificial para uso permanente.
La tecnología de Palantir, conocida como Foundry, se aplicará a cantidades masivas de información clasificada como altamente sensible. El alcance incluye archivos de inteligencia de casos, datos sobre empresas problemáticas y reportes de fraudes probados o sospechosos. La información abarca grabaciones de llamadas, correos electrónicos y publicaciones en redes sociales de personas públicas.
El acuerdo forma parte de la estrategia de la FCA para utilizar inteligencia digital para enfocar recursos en el cumplimiento normativo entre 42.000 empresas. Solo hubo un competidor no identificado para el contrato, lo que sugiere una posición dominante de Palantir en este sector. La firma ya posee más de 500 millones de libras en contratos públicos del Reino Unido, incluyendo con el sistema de salud y fuerzas policiales.
La decisión ha provocado advertencias de privacidad significativas y ha reabierto debates sobre contratos previos. Palantir ha defendido previamente su trabajo ante las críticas, citando operaciones adicionales en el NHS y ayuda a la policía en violencia doméstica. Sin embargo, el Ministerio de Defensa firmó un contrato de 240 millones de libras en 2025 que despertó denuncias sobre violaciones de derechos humanos.
La FCA afirmó que los términos del contrato posicionan a Palantir como un procesador de datos y no como un controlador. Los datos se alojarán y almacenarán exclusivamente en el Reino Unido para cumplir con las normativas locales. El abogado Christopher Houssemayne du Boulay advirtió que la ingestión de datos para entrenar sistemas de IA genera riesgos de privacidad.
Los observadores económicos vigilarán si este ensayo lleva a una contratación mayor para la regulación financiera global. La capacidad de la FCA para proteger datos sensibles mientras adopta tecnología avanzada será un precedente importante. La próxima fase dependerá de cómo se resuelvan las tensiones entre seguridad nacional y derechos digitales.