Un nuevo informe revela que México ocupa el octavo lugar global en obesidad infantil con más de 13 millones de menores afectados en 2025. El Atlas Mundial de la Obesidad 2026 destaca una crisis de salud pública que supera a naciones como Nigeria y el Congo. Los expertos advierten sobre enfermedades crónicas y un impacto económico futuro sin precedentes en la región.
El reporte sitúa al país por detrás de China, India y Estados Unidos en el ranking internacional. Sin embargo, la prevalencia supera a naciones como Nigeria y el Congo en la categoría de sobrepeso. Estos diez países concentran más de 200 millones de estudiantes con riesgos metabólicos.
En México, la cifra desglosada muestra tres millones 966 mil niños de cinco a nueve años con exceso de peso. A esto se suman nueve millones 161 mil adolescentes de entre 10 a 19 años con diagnósticos similares. La suma total supera los 13 millones de menores en situación crítica de salud.
Los especialistas advierten que estas condiciones derivan en enfermedades crónicas tempranas. Entre las complicaciones reportadas se encuentran hipertensión, hiperglucemia y triglicéridos elevados. También se observa un incremento en casos de enfermedad hepática estatóica asociada.
La Federación Mundial de la Obesidad publicó este documento sin fines comerciales para alertar sobre la tendencia. Las cifras globales pasaron del cuatro % en 1975 a casi el 20 % en el 2022 para niños escolares. El ritmo de incremento se considera sin precedentes en la historia reciente.
Datos de la Organización Mundial de la Salud confirman el aumento sostenido de la problemática. En 1990, 31 millones de adolescentes eran obesos a nivel mundial, cifra que subió a 160 millones en 2022. Esta tendencia preocupa a los funcionarios de salud pública en la capital mexicana.
La OMS advierte sobre consecuencias psicosociales que afectan el rendimiento escolar y la calidad de vida. Los menores con obesidad enfrentan estigmatización, discriminación e intimidación en entornos educativos. Además, existe un riesgo alto de mantener la condición hasta la edad adulta.
Las proyecciones señalan que las cifras seguirán aumentando para el año 2040 sin intervenciones significativas. Los expertos sugieren que la inversión en políticas nutricionales es urgente para revertir la tendencia. La situación económica del país podría verse impactada por los costos sanitarios futuros.