El Ministerio de Asuntos de la Diáspora de Israel informó el domingo que terminará las actividades de Médicos Sin Fronteras (MSF) en la Franja de Gaza debido a que la ONG no suministró la lista requerida de su personal palestino local.
Esta decisión sigue a una advertencia emitida en diciembre por Israel, que amenazaba con prohibir el trabajo a 37 organizaciones humanitarias, incluida MSF, si no presentaban información detallada sobre sus empleados locales para el 1 de marzo.
MSF respondió que no entregó las nóminas porque las autoridades israelíes no ofrecieron las garantías necesarias para proteger la seguridad y los datos personales de sus trabajadores, calificando la exigencia como una trampa imposible para las organizaciones de ayuda.
El ministerio israelí alegó que MSF se había comprometido a compartir la lista a principios de enero, pero luego anunció que no procedería con el proceso de registro, contradiciendo sus declaraciones previas.
La organización humanitaria señaló que sus intentos de diálogo con las autoridades fueron infructuosos y que la suspensión ocurre en un momento de necesidades humanitarias abrumadoras y colapso de los servicios sanitarios en Gaza.
MSF destacó su papel crítico en la asistencia médica en el territorio, proporcionando atención en aproximadamente 20 centros de salud y siendo responsable de una parte significativa de las camas hospitalarias.
Esta acción se enmarca en una política más amplia de escrutinio israelí hacia las organizaciones de ayuda, recordando las acusaciones previas contra UNRWA por supuestos vínculos con grupos militantes.
El cese de operaciones, efectivo el 28 de febrero, podría exacerbar la crisis sanitaria en Gaza, forzando a la comunidad internacional a evaluar el impacto de estas restricciones operacionales.