El presidente ucraniano, Volodímir Zelenskyy, declaró el lunes que el objetivo estratégico de las fuerzas ucranianas es alcanzar un nivel de destrucción de las fuerzas ocupantes que supere el número de refuerzos que Rusia puede desplegar mensualmente. Zelenskyy especificó que el nivel óptimo de bajas rusas requerido para lograr este cambio estratégico es de cincuenta mil mensuales, según informó Al Jazeera.
Zelenskyy aclaró que las estimaciones previas de 35.000 bajas rusas en diciembre de 2025 incluían tanto a personal muerto como gravemente herido, indicando que estas unidades no regresarían al combate. El comandante en jefe, Oleksandr Syrskii, ofreció una cifra conservadora, estimando más de 33.000 bajas confirmadas solo en diciembre, mientras que Kiev calcula un total acumulado de 1.2 millones de bajas rusas desde la invasión a gran escala de 2022.
El contexto operativo actual muestra un estancamiento territorial, con Rusia luchando por obtener ganancias significativas en el este, especialmente en la región de Donetsk. A pesar de los esfuerzos rusos por capturar Pokrovsk y Myrnohrad, las Fuerzas de Defensa ucranianas mantienen la contención, según reportes de la semana pasada.
La nueva doctrina militar prioriza la letalidad a través de la tecnología, con el presidente enfatizando el rol central de los drones, que ahora impactan el 80% de los objetivos en el campo de batalla. Ucrania reportó haber impactado 819.737 objetivos con drones solo el año pasado, implementando un sistema de recompensas para los operadores por la precisión y número de impactos.
En línea con esta priorización tecnológica, Mykhailo Fedorov fue nombrado ministro de defensa y ha comenzado a designar asesores clave, incluyendo a Serhiy Sternenko, fundador del mayor proveedor no estatal de drones militares de Ucrania. Este movimiento busca escalar la producción interna para sostener la intensidad del combate requerida por la nueva estrategia.
Las implicaciones geopolíticas se mantienen tensas, especialmente tras el rechazo de Moscú a ceder sus demandas territoriales durante las recientes negociaciones en Abu Dhabi, las cuales concluyeron sin un alto al fuego. Estos diálogos se producen en medio de renovados ataques rusos a infraestructuras energéticas ucranianas, que han dejado a cientos de miles de hogares sin electricidad.
El presidente Zelenskyy también criticó a los aliados europeos por una actitud de "espera pasiva" ante la amenaza rusa, cuestionando la efectividad de las garantías de seguridad sin una participación activa de Estados Unidos. El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, secundó esta visión, afirmando que Europa no puede defenderse de forma autónoma sin el apoyo estadounidense.