El debate sobre la instalación de un cable submarino de comunicaciones con China ha escalado en Chile, situando al país en el centro de una disputa geopolítica entre Estados Unidos y Pekín. La controversia ha provocado declaraciones cruzadas entre autoridades chilenas y la diplomacia extranjera, forzando al gobierno a clarificar su postura soberana.
El presidente Gabriel Boric confirmó que el proyecto se encuentra en fase de evaluación, señalando que las decisiones finales se fundamentarán estrictamente en el mejor interés de Chile, según reportó CNN Chile. Esta declaración busca desescalar la presión ejercida por Washington, que ha expresado preocupación por posibles riesgos de seguridad asociados a la infraestructura china.
La tensión se materializó con la respuesta del embajador chino, quien negó que el cable submarino representara cualquier riesgo para la seguridad estadounidense, contradiciendo las advertencias previas de EE. UU. En el ámbito político local, el diputado Daniel Cuello del Partido Comunista (PC) solicitó declarar persona non grata al embajador de Estados Unidos, reflejando la división interna sobre la alineación internacional.
Juan Pablo Toro, citado en el programa #LODIJERONENCNN, analizó que Chile intentó previamente mantener una posición equidistante, buscando beneficiarse de ambos gigantes económicos. Toro sugirió que el país creyó poder obtener "lo mejor de los dos mundos", una estrategia que ahora se ve comprometida por la creciente rivalidad sino-estadounidense.
Paralelamente a esta disputa de alta política, otros temas nacionales ocupan la agenda, incluyendo la confirmación de un nuevo fallecido en la explosión de Renca, elevando el saldo fatal a 11 víctimas. Además, se reportó una disminución significativa en la emisión de licencias médicas en 2025, con un millón menos respecto al año anterior, afectando los servicios de salud.
Esta coyuntura obliga al Ministerio de Relaciones Exteriores chileno a navegar delicados equilibrios económicos y de seguridad. La decisión final sobre el cable submarino se convertirá en un barómetro clave de la política exterior chilena bajo la administración actual y su capacidad para gestionar intereses contrapuestos de superpotencias.
En el ámbito cultural, el Festival de Viña del Mar siguió capturando atención, con la histórica participación del grupo de K-pop NMIXX, que conquistó el escenario con coreografías complejas y demostró la creciente influencia del género en Latinoamérica.