Los líderes de Reino Unido y China, Keir Starmer y Xi Jinping, solicitaron el jueves profundizar los lazos mediante una "asociación estratégica integral" entre sus naciones. Este acercamiento se produce en un contexto de significativa turbulencia e incertidumbre en el orden económico y político global.
Aunque ni el primer ministro Starmer ni el presidente Xi mencionaron explícitamente al expresidente estadounidense Donald Trump, su desafío al orden posterior a la Guerra Fría pareció influir en la agenda de las conversaciones. Analistas señalan que ambos países buscan estabilizar las relaciones comerciales ante posibles cambios en la política exterior de Estados Unidos.
Según reportes de Jan Camenzind Broomby para FRANCE 24 desde Beijing, la comunicación se centró en áreas de cooperación económica y estabilidad comercial. El objetivo subyacente es asegurar flujos de inversión y mitigar riesgos derivados de la fragmentación geopolítica.
La búsqueda de una asociación más profunda sugiere un pragmatismo económico por parte de Londres, que busca equilibrar las preocupaciones de seguridad con la necesidad de acceso al vasto mercado chino. Este movimiento contrasta con posturas más restrictivas adoptadas por otros aliados occidentales.
Datos recientes indican que el comercio bilateral entre ambas economías ha mostrado resiliencia, a pesar de las tensiones diplomáticas intermitentes. La formalización de una asociación integral podría desbloquear sectores específicos para una mayor colaboración financiera y tecnológica.
El contexto de estas declaraciones es clave, dado el potencial retorno de políticas proteccionistas en Washington que podrían reconfigurar las cadenas de suministro globales. La iniciativa anglo-china busca crear un eje de estabilidad en medio de estas presiones externas.
Las implicaciones a futuro apuntan a una posible divergencia en la política exterior británica respecto a sus socios del G7 en ciertos temas económicos. El seguimiento de los acuerdos concretos derivados de esta declaración será crucial para evaluar su impacto real en la economía global.