La imprudencia de las ideologías a menudo ignora las lecciones históricas fundamentales sobre las dinámicas de poder entre naciones, un tema central en el análisis geopolítico. El filósofo chileno Roberto Torretti, antes de su fallecimiento, publicó una traducción comentada de pasajes de la Historia de la guerra del Peloponeso de Tucídides, advirtiendo sobre la ignorancia geopolítica.
Torretti tituló su obra "Por la razón o la fuerza", buscando instruir sobre el conflicto entre Atenas y Esparta, centrándose en episodios como la estasis de Corcira y la peste de Atenas. El núcleo de esta lección es el "Diálogo de los melios", donde Atenas exigió sumisión a la pequeña isla, ilustrando la cruda Realpolitik que domina las interacciones entre potencias y estados menores.
La frase más citada de este diálogo, traducida por Torretti, establece que la justicia solo opera cuando las partes tienen fuerza igual; de lo contrario, "los fuertes hacen lo que pueden y los débiles sufren lo que deben". Esta máxima subraya que la neutralidad, un tesoro en la política internacional, requiere una conducta exenta de oportunismo y una tradición histórica sólida para ser sostenible ante las presiones hegemónicas.
Según el análisis de Joaquín Trujillo, investigador del CEP, la historia no se repite de forma idéntica, pero ofrece analogías discretas que son frecuentemente ignoradas por politólogos que buscan explicaciones extravagantes. Tucídides, por lo tanto, sigue siendo un referente crucial para entender cómo las estructuras de poder determinan el curso de los conflictos, más allá de las narrativas ideológicas superficiales.
La vigencia de estos textos clásicos, como sugiere la reflexión, reside en su capacidad para despojar el debate político de adornos, recordando a los actores contemporáneos, incluidos los chilenos, la dura realidad de la asimetría de poder.