El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) celebró una sesión extraordinaria de su junta directiva en Viena para discutir la creciente preocupación por la seguridad nuclear en Ucrania, impulsada por los recientes ataques rusos a la infraestructura energética.
Rafael Grossi, director general del OIEA, declaró al inicio de la reunión que la guerra en Ucrania representa “la mayor amenaza mundial para la seguridad nuclear”. Esta preocupación se intensifica mientras una misión de expertos del OIEA realiza una inspección de semanas a diez subestaciones eléctricas consideradas vitales para mantener la refrigeración de los reactores.
Las centrales nucleares ucranianas dependen de un suministro externo constante de electricidad para sus sistemas de refrigeración y seguridad, incluso aquellas con reactores apagados. La central de Zaporiyia, la más grande del país y ocupada por fuerzas rusas, requiere electricidad externa para mantener estas funciones esenciales.
La convocatoria de la reunión, solicitada por Países Bajos con el apoyo de más de una decena de naciones, buscaba incrementar la presión sobre Moscú. El embajador neerlandés, Peter Potman, señaló que los ataques rusos diarios a la infraestructura no solo afectan a la población civil en invierno, sino que acercan el riesgo de un accidente nuclear a un punto crítico.
La delegación ucraniana, a través de su embajador Yuriy Vitrenko, instó al OIEA a destacar la amenaza que suponen los ataques “sistemáticos y deliberados” de Rusia sobre la seguridad nuclear en Europa. Además, se mencionó el daño reportado el año pasado al escudo protector de la antigua planta de Chernóbil tras un ataque con drones.
En contraste, el embajador ruso, Mikhail Ulyanov, desestimó la sesión como “absolutamente políticamente motivada” y afirmó que no existía una necesidad real para convocarla. La situación se produce en medio de una aparente, aunque incierta, pausa en los ataques a la infraestructura energética.
Aunque se reportó un acuerdo temporal para cesar los ataques a la infraestructura energética hasta el domingo, la continuidad de esta tregua local sigue sin confirmarse por completo. El OIEA busca establecer garantías de seguridad robustas que trasciendan las fluctuaciones geopolíticas temporales del conflicto.