El Secretario General de las Naciones Unidas, António Guterres, advirtió que la cooperación internacional está en declive y que los problemas globales no serán resueltos por una sola nación que dicte las condiciones, en un aparente señalamiento a la administración estadounidense.
Durante su presentación anual de prioridades, Guterres afirmó que el organismo está listo para asistir a los miembros en la lucha contra la catástrofe climática, la desigualdad y el auge tecnológico, pero advirtió contra el unilateralismo.
El jefe de la ONU sugirió que tampoco se resolverán las crisis si dos potencias dividen el mundo en esferas de influencia rival, una observación que analistas interpretan como una referencia a las tensiones geopolíticas con China.
Guterres, cuyo mandato finaliza este año, enfatizó el compromiso de la ONU con el derecho internacional, lamentando que este esté siendo "pisoteado" y que las instituciones multilaterales enfrenten ataques significativos.
Estas declaraciones se producen en un contexto de alta tensión, incluyendo el conflicto en Gaza y acciones unilaterales recientes, como la supuesta retención del presidente venezolano Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses, según reportes.
La administración del presidente estadounidense Donald Trump ha mostrado escepticismo hacia el sistema de la ONU, buscando limitar la participación formal del país y utilizando el poder de veto en el Consejo de Seguridad.
El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, criticó previamente los esfuerzos de Trump por crear un "nuevo tipo de ONU", especialmente tras el lanzamiento de su iniciativa del "Consejo de Paz" en Davos, a la que varias naciones clave han declinado unirse.
Francia, por ejemplo, expresó reservas sobre la iniciativa de paz liderada por Estados Unidos, argumentando que cuestiona los principios fundamentales y la estructura de las Naciones Unidas.